'La fiesta terrible' de Mariano Sinués

09.06.2021 | 21:23
'La pica' una de las obras icónicas de la exposición de Mariano Sinués.

La exposición centrada en la etapa del expresionismo neofigurativo del artista tendrá lugar hasta el 12 de septiembre en el museo de Navarra

El Museo de Navarra inauguró ayer la exposición La fiesta terrible, del pintor Mariano Sinués, nacido en Zaragoza y asentado en Pamplona desde su niñez. Aquí desarrolló su carrera profesional en el ámbito de las artes gráficas, donde destaca su humor personal e irreverente. Esta exposición muestra más de 40 de sus obras, seleccionadas por el comisario, Alejandro Ratia. 
 
La exhibición reúne piezas en torno a la etapa del expresionismo neofigurativo de los años 60 y 70 del siglo XX. Para ello, se ha recurrido a los fondos de etnografía del Gobierno de Navarra, a objetos del folclore y de la cultura popular, a la documentación de los fotógrafos Luis Azanza y Michael Dunev, y a préstamos del Museo de Zaragoza que marcan los antecedentes del Expresionismo y la iconografía de Mariano Sinués: Vanitas del pintor barroco Antonio de Pereda y el grabado de Francisco de Goya Fiero monstruo que pertenece a la serie Los desastres de guerra.
 
 "La fiesta terrible es una exposición que pone en contexto y en relación las obras presentes en el museo de Mariano Sinués con las que provienen de otros fondos y al mismo tiempo con otras piezas que constituyen una base cultural y antropológica", explicó Rebeca Esnaola, consejera de Cultura, en la presentación del acto.  La muestra estará disponible hasta el 12 de septiembre. 
 
Las obras expuestas de la muestra, comisariadas¡ por Alejandro Ratia se fijan "en varios ejes temáticos propios de la época, como lo macabro, el tiempo transgresor del Carnaval y de la Fiesta o la poesía de los ritos de paso", detalló Ratia.La exposición enseña la dualidad de lo individual frente a lo colectivo, de la muerte y el eterno retorno. "Mi padre siempre quería mostrar al hombre solo, indefenso, humano", señaló Mariano Sinués, hijo del pintor. Con este planteamiento, la Danza de la Muerte se convierte en protagonista de una de las salas por su genial serie de 16 dibujos, fechados entre 1964 y 1966, que se muestra íntegra y marca la primera madurez del autor.
 
La otra sala está protagonizada por el mundo carnavalesco, más folclórico, los ciclos festivos, que está presidida por La barraca de los comediantes, cuadro cedido por el Parlamento de Navarra."También se habla de la brujería, en las ilustraciones que planteó Sinués para la leyenda de Yaun Bernat. Como precedente, dentro del arte navarro vinculado al carnaval, se muestra un dibujo de Francis Bartolozzi", recalcó Ratia. "Una vitrina muestra partes de la indumentaria de un joaldun de Zubieta como elementos del contexto etnográfico", añadió. Junto a los cuadros de esta serie se encuentra un código URL que lleva al visitante directamente a la leyenda del Brujo. 
 
En la siguiente sala se hace un homenaje a la "peculiar" dedicación de Mariano Sinués a los Sanfermines. En esta sala, que es la que recibe al espectador al comienzo de la exposición, se puede apreciar algunas obras relacionadas con las fiestas de Pamplona. Entre ellas destacan dos pinturas "que tratan del encierro como mito, su popular baraja sanferminera, que dibujó en 1980, y su cartel para la Feria del Toro de 1984, que podrá verse junto a su original al óleo".
 
El Museo de Navarra ha aportado un importante conjunto de cuadros de Mariano Sinués, que son el núcleo de la exposición. Entre ellos, destaca la serie de 16 dibujos Danza de la Muerte, además de un conjunto de pinturas y algunos de los mejores monotipos y grabados del autor. Además, colaboran en la exhibición, con varias obras de Sinués, su propia familia, el coleccionista José María Muruzábal, la familia Castuera, el Parlamento de Navarra, la Casa de Misericordia y la Fundación Caja Navarra. El grabado de Goya y la obra Pereda son el último préstamo de la exposición, así como la presencia de uno de los mejores retratos del artista aragonés en la exposición permanente, que "significan la extensión del Año Goya en el Museo de Navarra, en conmemoración del 275º aniversario del nacimiento del pintor", destacó Ratia. Esta parte de la muestra se completa con un dibujo de Francis Bartolozzi del Museo de Navarra; piezas etnográficas del Museo Etnológico de Navarra "Julio Caro Baroja"; y libros expuestos provenientes de la Biblioteca de Navarra y de una colección particular.
 
 En lo referente al contexto iconográfico y cultural de la obra del Sinués, destaca la colaboración del Museo de Zaragoza, que cedió dos importantes piezas. Por un lado, un cuadro de Antonio de Pereda del siglo XVII y, por otro, un grabado de Francisco de Goya. "Se nota la influencia de estos pintores en el arte de Sinués", destacó Alejandro Ratia. 
 
Una de las piezas más impactante de Sinués es La Pica. En ella se representa a tres humanos que dan réplica al picador, el caballo y al toro representando los arquetipos taurinos. El primer hombre con una pica en la mano aparece montado sobre otro, que representa al caballo, y le clava la pica al tercero en el torso, que se encuentra arrodillado. Los tres tienen un toque goyesco, con el horror reflejado en sus ojos. "Al final todos son víctimas, incluido el verdugo a modo de picador que debe cumplir su función hasta el último momento", narró Ratia. 
 
La exposición se completa con la publicación de un catálogo con todas las obras expuestas y un texto escrito por su comisario, Alejandro J. Ratia, haciendo de guía sobre las inspiraciones filosóficas e iconográficas del autor; el Existencialismo; o la tradición macabra de las danzas de la muerte. 
 
Además, Mariano Sinués del Val, hijo del pintor e historiador del arte, aporta una crónica de la etapa expresionista de su padre. Por último, se incorpora un ensayo de Josetxo Beriain, catedrático de sociología de la Universidad Pública de Navarra.
 
El artista El pintor aragonés de corazón navarro, Mariano Sinués (1935-2017) es una figura fundamental de la pintura de la Comunidad Foral en la segunda mitad del siglo XX, de la misma generación que Isabel Baquedano, Julio Martín Caro, Jesús Lasterra o Pedro Manterola. "Su vocación fue figurativa y sus criaturas grotescas y metamórficas protagonizaron cuadros, dibujos y grabados, inspirándose en mitos y tradiciones desde un humor muy personal e irreverente", recordó el comisario. 
noticias de noticiasdenavarra