Fiel a su trayectoria “guadanesca”, que le permite desaparecer durante años y volver a salir a la palestra solo cuando considera que verdaderamente tiene algo valioso que decir, Fito vuelve a Pamplona este viernes. Lo hace con sus inseparables Fitipaldis para presentar su último álbum, El monte de los aullidos, que vio la luz a finales de octubre pero que, en poco más de un mes, ya ha tenido tiempo de alcanzar el disco de oro (reconocimiento que se concede por las veinte mil copias vendidas).
Como era de esperar, el éxito en tiendas y plataformas de streaming se ha trasladado también a la gira, que constará de treinta y ocho conciertos en veintiocho ciudades. A fecha de hoy, se han despachado más de cuatrocientas mil entradas y en muchas de las actuaciones han colgado ya el cartel de “sin localidades”. Mención especial merece Bilbao, la ciudad que vio nacer y crecer a Fito, donde ofrecerán cuatro conciertos (dos en enero y otros dos en mayo, que serán los de fin de gira).
El del Navarra Arena será el quinto concierto de este Aullidos Tour. Además de lo que pueda representar para el artista regresar a Pamplona, ciudad con la que siempre ha mantenido una estrecha relación, no cabe duda de que se tratará de un concierto especial, pues se celebrará solo unos días después del fallecimiento de su gran amigo, Roberto Iniesta. Los dos músicos se conocieron en 1991, cuando todavía lideraban sus respectivos grupos, Platero y Tú y Extremoduro. La amistad surgió en un concierto que compartieron en la Plaza de Toros de Villadiego (Burgos), y desde entonces, sus caminos no dejaron de cruzarse durante muchos años, llegando incluso a emprender una gira conjunta en 1996.
En 2001 llegaron más lejos todavía y se enrolaron en un proyecto común, Extrechinato y Tú, con el que grabaron un único disco, Poesía básica, en el que reivindicaban la obra del poeta Manolo Chinato. El propio proyecto de Fito en solitario tuvo mucho que ver con Iniesta: cuando publicó su primer disco, A puerta cerrada, el bilbaíno hizo como telonero de Extremoduro la gira ¡Moñigos, morid!, con la que la banda de Robe presentaría su disco de aquel entonces, Canciones prohibidas. Curiosamente, la primera actuación de aquel tour se celebró en el Pabellón Anaitasuna de Pamplona.
Mucho ha llovido desde aquel 20 de marzo de 1999. El ascenso de Fito & Fitipaldis fue imparable, especialmente a partir de su álbum Lo más lejos, a tu lado, publicado en 2003, que convirtió al ex cantante de Platero y Tú en el artista de rock más importante del país. Todos los discos que vinieron después (Por la boca vive el pez, Antes de que cuente diez, Huyendo conmigo de mí, Cada vez cadáver y el recién estrenado El monte de los aullidos) han sido éxitos apabullantes. Y así es como vuelve a Pamplona, más de dos décadas después, con una decena de nuevas canciones y un buen puñado de himnos imperecederos. Será, sin duda, una noche llena de emoción, y el Navarra Arena será testigo de ella.