El Departamento de Salud del Gobierno de Navarra ha dado un paso estratégico en la protección de la población más vulnerable con la extensión a todos los hospitales públicos de la Comunidad foral de un procedimiento unificado para la detección precoz y atención integral del maltrato a personas mayores. Esta medida se ha hecho pública coincidiendo con la proximidad del Día Mundial de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora el 15 de junio, una fecha que el Ejecutivo foral ha aprovechado para reivindicar la necesidad de "afinar la mirada" ante una realidad social y sanitaria muchas veces invisible.

El nuevo documento toma como base un protocolo interno desarrollado de forma pionera por el Hospital Universitario de Navarra (HUN) en 2023. A partir de ahora, este marco de actuación se unifica y se implanta de manera obligatoria en el resto de la red hospitalaria pública. El texto incluye desde el marco legal y los principios éticos aplicables hasta la tipificación de los diferentes tipos de maltrato, las barreras habituales para su detección y, de forma prioritaria, los indicadores de maltrato y signos de alarma que los profesionales deben buscar.

Formación en bloque

Para garantizar la correcta implantación de este protocolo, el Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea (SNS-O) ya ha impartido las primeras sesiones formativas en el Hospital Reina Sofía de Tudela y en el Hospital García Orcoyen de Estella-Lizarra. En estas jornadas han participado un total de 49 profesionales de perfiles multidisciplinares, incluyendo medicina, enfermería, trabajo social, fisioterapia, TCAE y celadores.

La estrategia de Salud busca capacitar de forma específica tanto al personal de los servicios de Urgencias como a los equipos de hospitalización médica. El objetivo es asegurar que todos los eslabones de la cadena asistencial hospitalaria estén preparados para identificar precozmente los síntomas de violencia o abandono, activar los protocolos de protección de manera inmediata y garantizar la defensa de los derechos humanos de los pacientes ingresados.

La urgencia de unificar este procedimiento responde a una realidad demográfica incuestionable. En la actualidad, Navarra cuenta con aproximadamente 140.000 personas mayores de 65 años, lo que representa el 20,7% del total de la población de la Comunidad foral, una tendencia que seguirá en aumento y que lleva aparejada un incremento del riesgo de dependencia. Desde el Ejecutivo foral advierten de que, si el escenario de la dependencia no se aborda de forma adecuada por el entorno cuidador, pueden desencadenarse situaciones de violencia o negligencia.

El maltrato a la tercera edad sigue siendo un problema social e institucional insuficientemente notificado y detectado a nivel global. Sin embargo, sus consecuencias sanitarias son indiscutibles, provocando secuelas graves que van desde lesiones corporales y defunción prematura, hasta depresión, deterioro cognitivo, perjuicios económicos o la necesidad de un ingreso residencial anticipado.

Respaldo de la Estrategia de Envejecimiento Activo

Esta nueva herramienta hospitalaria complementa el trabajo que Navarra viene desarrollando de forma transversal. En el marco de la Estrategia de Envejecimiento Activo y Saludable, un grupo interdisciplinar de los departamentos de Derechos Sociales y de Salud ya diseñó previamente una 'Guía de actuación profesional para la detección precoz e intervención en situaciones de malos tratos a personas mayores'.

A diferencia del nuevo protocolo hospitalario, aquella guía original estaba más orientada a la intervención profesional en el ámbito domiciliario, aportando propuestas de diagnóstico e instrumentos comunes para ponderar la gravedad de las situaciones. Con la incorporación de los hospitales públicos a este engranaje, el sistema navarro cierra el círculo asistencial uniendo la perspectiva sanitaria y la social para detectar, actuar y reparar de forma integral.