Tras dos años de incesante actividad, Exuvia pone fin a la gira de su primer trabajo con un concierto en Zentral este viernes que será, también, el último de Amaia como cantante de la banda.
Han pasado dos años desde que salió el epé.¿Cómo lo ven ahora? ¿Se siguen reconociendo en él?
–Yo creo que ha aguantado bien en estos dos años.No nos arrepentimos de nada de lo que hicimos, que suele pasar. Somos bastante culo inquietos, no nos quedamos satisfechos con lo primero que nos viene, pero la verdad es que estamos contentos.
En estos dos años han tocado muchísimo, que creo que era la premisa inicial, ¿no?
–Eso es. Nos hemos movido un montón. Ha sido increíble, muy guay, porque hemos podido tocar en mil sitios. Hemos dividido la gira en dos partes: el primer año hicimos más salas por el Estado, y este segundo año hemos hecho más festis, sitios en los que nos apetecía tocar, más grandes. Nos han seleccionado en algunos concursos y certámenes y hemos podido dedicar este segundo año a los sitios más grandes y no centrarnos tanto en el circuito de salas.
Han tocado mucho fuera de Navarra. ¿Sentían la necesidad de mostrar su música fuera del entorno más cercano?
–Sí, creíamos que nuestro proyecto no es que estuviera fuera de la música que se hace en Pamplona, pero sí que se acercaba más a la música que hacen otras comunidades autónomas. Eso no es ni mejor ni peor, pero sí que creíamos que iba a funcionar bien fuera de Navarra. En la primera parte de la gira quisimos hacer muchas salas fuera. Queríamos probar, ver cómo funciona nuestro directo.
Sobre esa primera parte de salas, se suele decir que el panorama es difícil. ¿Cómo lo vive un grupo emergente como Exuvia?
–Es verdad que está difícil. Es complicado. Nos hemos aventurado a que no cuadren los números. Unas veces han cuadrado y otras veces, no. No nos importaba tanto eso, sino darnos a conocer. Muchas veces hemos tocado con una banda local de la ciudad en la que estuviésemos, de esa forma ya tienes por lo menos el público de la banda de allí, eso nos ha facilitado bastante. También hemos intentado encadenar bolos, por ejemplo, hacer Sevilla y Madrid en el mismo fin de semana, para optimizar recursos.
La segunda etapa ha sido la de los festivales. ¿Es fácil entrar en ese circuito?
–A priori es complicado, pero hemos tenido bastante suerte de presentarnos a certámenes,y convocatorias cuyos premios eran tocar en un festi. Así hemos llegado a varios. Entrar en el circuito de festivales con la música que hacemos y con los festivales que se programan hoy día es complicadísimo.
¿Cuáles ha sido esos certámenes?
–En el Endesa Play fuimos finalistas. Hemos recibido el premio Mondo Sonoro, en Mala Nube quedamos segundos… El premio de este último era la producción del disco que vamos a grabar ahora, en dos semanas, con Martín Muñoz, enThe Blue Studios. Martín estuvo nominado a los Latin Grammy, es un crack. También ha habido convocatorias de la Navarra Music Commission, entramos en el Iruña Rok el primer año y en Maula Rock. Hemos estado en el Maiatza, en el TrasmochaFest…
¿Cuál ha sido la reacción del público, tanto respecto al epé como respecto a los directos?
–Muy buena. El feedback que hemos recibido es que era algo muy rompedor, muy innovador. El formato, el tema de que no haya bajista y esté Patxi con la guitarra haciendo también la parte del bajo…Es algo como impactante, novedoso. Por lo que nos llega, ha gustado. El epé lo grabamos como lo hacemos en directo, tocando todos a la vez. Esohace el proyecto más real y más directo.
Desde luego, los conciertos de Exuvia son muy impactantes. Cuando comenzaron la gira dijeron que querían que las actuaciones fuesen cortas, pero intensas. ¿Han mantenido esa tónica?
–Sí, así es. De hecho, hemos ido componiendo, sacando temas nuevos y en lugar de alargar los conciertos, lo que hemos hecho ha sido sustituir unos temas por otros para que el formato siga siendo corto, de una hora, incluso menos a veces, y que fuese rápido, directo. Impacta poder transmitir esa energía, que igual si hacemos algo de dos horas, el cuerpo no lo aguantaría (risas).
Han dicho antes que van a grabar un nuevo trabajo. ¿Va a ser disco o epé? ¿Qué nos pueden adelantar al respecto?
–Va a ser otro epé. En septiembre fuimos a hacer la preproducción y ya quedaron los temas bastante hilados. La idea era volver un mes después, pero Carlos (Beroiz, batería) se lesionó y, hasta que nos ha recuperado, nos hemos retomado. Vamos a grabar en dos semanas y pensábamos haberlohecho con Amaia, pero ha decidido que deja la banda por razones personales, así que vamos a grabar con la nueva cantante. De momento es una sorpresa, ya anunciaremos quién es.En esta ocasión no vamos a grabar a la americana, tocando todos a la vez, sino que vamos a grabar de la manera tradicional, por pistas, editando lo que sea necesario, con más tranquilidad. El estilo va a ser el mismo: sin bajo, con las guitarras grabadas en tomas seguidas, siempre que se pueda. No es el mismo concepto de tocar todos a la vez, pero será lo más parecido posible.
Ya habían anunciado la salida de Amaia. Dicen que es por motivos personales. ¿Quieren ampliarlos?
–No, la verdad es que prefiero dejarlo así. Está todo bien, estamos todos bien, no hay ningún problema entre nosotras. Es una elección mía porque voy a tomar otro rumbo. No tengo ningún proyecto nuevo entre manos.
El concierto del viernes en Zentral marcará el final de esta primera gira y será la despedida de Amaia. ¿Cómo lo afrontan?
–Pues lloriqueando mucho en cada ensayo (risas).Pero bueno, con mucha ilusión. Vamos a darlo todo. Está ya casi todo vendido, quedan unas pocas entradas, supongo que para cuando salga la entrevista ya estará todo agotado. Estamos con muchas ganas.Elegimos una sala de un aforo que se adaptase a nuestras necesidades, y así ha sido.
Cuando pasen los años y recuerden esta etapa, ¿qué creen que les vendrá a la cabeza?
–A mí (Amaia) obviamente me va a venir mucha nostalgia. Y algo brutal, porque yo había tenido otras formaciones, pero en la vida había llegado a tocar por ejemplo en el Caballo Blanco, que para mí fue como un sueño. Y todo lo lejos que hemos llegado, los buenos ratos, las risas que nos hemos echado…Todo un crecimiento personal.
¿Y Patxi?
–Siento lo mismo. Han sido dos años muy intensos, de mucho trabajo, pero de mucho más disfrute todavía. La furgoneta, los hoteles, los conciertos, los guiños que nos hacemos cuando tocamos en directo… Como dice Amaia, sentiremos nostalgia, pero a la vez estaremos satisfechos y orgullosos de que en dos años, tampoco es que hayamos reventado el mercado, pero nos ha ido muy bien. Cuando nos juntamos no pensábamos que en dos años íbamos a hacer tantas cosas. Estamos muy agradecidos a la gente que nos ha acompañado estos dos años, que nos han apoyado desde aquí y desde otras comunidades autónomas.