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Yabalia, el nuevo grupo de rock en euskera, debuta este viernes en la Casa de Cultura de Villava

La presentación de 'Hil arte bizi' del que surgió en la ikastola Paz de Ziganza tendrá lugar a las 20.00 horas

Yabalia, el nuevo grupo de rock en euskera, debuta este viernes en la Casa de Cultura de VillavaCedida

El germen de una canción puede estar en cualquier lado. Y también el de un grupo de música. Por una vocación, en el hallazgo de un don con los instrumentos, por un mensaje que reivindicar. O, incluso, de la más remota casualidad de que varios aitas de una ikastola –Paz de Ziganda– se llevan bien, tienen gustos parecidos y tardes para tocar música y cantar versiones en euskera, inglés y castellano. De esta forma fue cómo surgió Yabalia, actualmente integrado por Edu Martínez, cantante; Koldo Velasco, guitarra; Mikel Oteiza, batería; Borja Colomina, guitarra; Aitor Olaetxea, bajo; Maitane Uranga, coros, y Meri Jimeno, técnico de sonido.

Al principio, allá por 2012, cuando César Hernández e Ignacio Aranda comenzaron a germinar la energía de este grupo de rock en euskera, se conocían como The Piojos, pero a raíz de su nuevo disco presentan este viernes a las 20.00 horas su primer trabajo, Hil Arte Bizi, en la Casa de Cultura de Atarrabia, con ocho canciones que hablan “de los temas que nos afectan y nos tocan como individuos y sociedad” y con alguna que otra “sorpresa” que aseguran que no dejará indiferente al público.

Edu, Mikel, Cesar, Koldo y Aitor, en la grabación del disco en Garralda.

Para llegar hasta este punto, primero tocaron versiones de los grupos que les llevan gustando toda la vida –como Barricada, The Cure, Metallica o los grupos de rock radical vasco de los años 80, quienes “marcaron un antes y un después en la historia de la música local”– y se dieron cuenta de que, en palabras de Koldo, “lo hacíamos bien. Incluso, podíamos llegar a sonar parecido”. Y, poco a poco, fueron de pueblo en pueblo y de sala en sala cumpliendo con una afición que, sobre todo, brilla por la unión entre los componentes del grupo.

Y, de hecho, ese es casi el elemento central –o el brote– por el que se ha originado este primer disco de Yabalia. “Aitor es quien compone y da las ideas porque en todo grupo tiene que haber un creativo y el resto tenemos que hacer que todo eso empaque. Y cada uno aportamos en el grupo de una forma muy distinta”, expresa Edu.

De esta forma, algunos de los temas que tratan en estas ocho canciones se vinculan con cosas que les afectan, motivan e inspiran a ellos –como el amor porIruña, las vivencias con los aitas y las amas, los recuerdos...– o que interpelan a la sociedad –como la canción que da nombre al disco, en la que denuncian a los arrogantes; otras que cuentan con pelos y señales lo sucedido en Altsasuo, incluso, el propio nombre del grupo, que hace referencia a la ciudad palestina situada a cuatro kilómetros de Gaza: “Es una manera de seguir poniendo el acento en el genocidio que se sigue perpetuando. Queremos que la gente se pregunte por nuestro nombre y se emocionen al pensar en Palestina”, confiesa Koldo–.

Por otro lado, todas sus canciones están escritas en euskera porque “es el idioma con el que Aitor se siente cómodo. Siempre tenemos que enfocarnos en la defensa del euskera, pero todas nuestras letras surgen con la naturalidad de sentirnos cómodos”, añade.

El rock de lo ordinario

Y con un disco en marcha, que terminaron de grabar en septiembre de 2024 en Garralda –pueblo que les brindó un espacio para grabar las canciones–, con un proceso de producción liderado por Jesús Los Arcos, lo que queda ya es un espacio donde presentar las canciones. O, como dice Edu, “se trata del escenario perfecto con gente sentada mientras escuchan las canciones. Y también habrá adornos y alguna que otra sorpresa”.

En cualquier caso, más allá del éxito que tenga este trabajo –que ya lo tiene porque ha provocado una longeva y férrea amistad entre todos los artistas que conforman el grupo–, el objetivo ya está más que conseguido: “La vida no se trata de la proyección que puedas tener a nivel profesional, que ojalá sea mucha, sino de la satisfacción con la que haces las cosas. A fin de cuentas, entre siete personas hemos dado forma a la letra, le hemos dado un sonido y hemos sacado canciones que hablan de nosotros. Pero, sobre todo, hemos mantenido el buen rollo”, sentencia Edu.

Quizá esa sea la modestia que les lleve hasta el estrellato y se conviertan en los nuevos Rolling Stones de Atarrabia. O, al menos, en el nuevo grupo de rock en euskera de culto. Por ahora, la semilla está plantada y el público proveerá.