El espacio cultural de La Morea se convierte en el epicentro de la escultura contemporánea con la llegada de la obra de Ányel Martínez, un referente en el trabajo del acero inoxidable que ha cautivado a coleccionistas de más de 16 países. Tras consolidar una trayectoria marcada por la precisión técnica y la innovación digital, Martínez presenta una selección de sus piezas más emblemáticas, las cuales han sido adquiridas por celebridades del mundo del fútbol, la música y los negocios internacionales.
La muestra, que podrá visitarse desde el 16 de febrero, supone la puesta de largo en Navarra de un lenguaje visual que une el rigor del mecanizado industrial con la pureza de la geometría poligonal.
Técnica y oficio
La propuesta de Ányel Martínez no se entiende sin su dilatada experiencia en el sector del metal. Formado con estudios de grado medio y superior en mecanizado, el autor acumuló diecisiete años de oficio como soldador y experto en soluciones metálicas de alta complejidad antes de irrumpir en la escena artística. Esta formación técnica es la que garantiza la factura impecable de sus obras: piezas de acero inoxidable que exigen un dominio absoluto de la soldadura de precisión y el tratamiento de superficies, procesos donde el material no admite margen de error ni imperfecciones visuales en el acabado final.
El origen de esta producción artística se remonta a un proyecto de carácter personal que acabó transformando su carrera profesional. Tras casi dos décadas en el oficio, Martínez decidió aplicar su maestría con el metal para crear una figura alegórica de su mascota, Rocko. Utilizando software de modelado 3D y técnicas de mecanizado industrial, diseñó una estructura poligonal que adaptó a las propiedades físicas del acero. Lo que nació como una pieza doméstica fue la chispa que dio vida a Shan Project, una marca que hoy integra procesos de corte por láser, modelado en plegadoras CNC y ensamblaje artesanal.
Proyección internacional
La capacidad para simplificar la anatomía animal mediante planos geométricos y aristas marcadas ha generado una demanda constante de estas obras bajo encargo. Al tratarse de ediciones muy limitadas y numeradas, las piezas de Martínez se han introducido en las colecciones privadas de figuras públicas de primer nivel. Entre sus clientes más reconocidos destaca el exfutbolista Joaquín Sánchez, quien cuenta en su colección con un busto de toro realizado íntegramente en el taller del artista. El éxito internacional en ciudades como Miami, Milán, París o Róterdam avala un método de trabajo donde la pulcritud en los acabados es la seña de identidad absoluta de su marca.
Un puente histórico
La llegada de su obra a Pamplona coincide con el desarrollo de uno de los proyectos de mayor calado institucional para el artista: la reinterpretación contemporánea del Oso y el Madroño. Ányel Martínez ha sido el encargado de proyectar esta obra de gran formato con motivo del 60 aniversario de la escultura original de Antonio Navarro Santafé, autor del conjunto icónico de la Puerta del Sol de Madrid. Existe un vínculo directo entre ambos autores, ya que ambos son naturales de Villena. Martínez asume el reto de trasladar este símbolo histórico del siglo XX hacia un lenguaje visual basado en el acero y la geometría del siglo XXI.
En redes sociales
Más allá de la exhibición de las piezas, Martínez destaca por una política de transparencia en su proceso creativo, el cual documenta de forma exhaustiva a través de sus canales digitales y redes sociales (@anyelmartinez.art). En estas plataformas, el público puede seguir las fases críticas de la producción: desde los primeros bocetos digitales hasta el corte del acero, la soldadura y el pulido final en el taller. Esta documentación detallada permite al espectador comprender la carga de trabajo y la precisión técnica que exige la escultura en metal en una cita que sitúa a Navarra en el mapa de las últimas tendencias escultóricas mundiales.