el otro inquilino del wanda

el rival el rayo majadahonda es una rareza en segunda, categoría en la que debuta en un estadio top

07.02.2020 | 15:34
Alineación del Rayo Majadahonda en el Wanda, con Ander Cantero en la formación.

pamplona - El Rayo Majadahonda fue antes el Rayo Majariego, un equipo aficionado fundado en 1958, pero su nacimiento oficial como club de fútbol se produce en 1976. Esta es la historia que cuenta el Rayo Majadahonda sobre sus orígenes, que habla de un equipo muy joven, que vive una temporada histórica, ya que es la primera vez que milita en Segunda y que hasta la fecha sólo había estado en cinco oportunidades en Segunda División B. Antonio Iriondo, el técnico, ha sido el principal responsable de este acontecimiento histórico. Nacido en Moscú (1953) pero criado en Bilbao, cuando sus padres consiguieron regresar a España, es un entrenador muy conocido en el fútbol madrileño, en donde ha dirigido a varios conjuntos llegando incluso a entrenar al Rayo Vallecano en Primera nueve partidos. También cuenta con experiencia en el Toledo o en el San Fernando.

El Rayo Majadahonda tiene el sello del entrenador y eso le lleva a ser el equipo de Segunda con una media de posesión más alta en lo que se lleva de campeonato (55%), y es el segundo conjunto que más pases completa (4.802), sólo superado por el Deportivo. Después de Osasuna (173), es el equipo que más faltas recibe (162).

El equipo madrileño firmó un acuerdo con el Atlético de Madrid en 1997, un convenio económico-deportivo, en el que también participó el Ayuntamiento de la localidad, que le ha llevado, entre otras cosas, a compartir las instalaciones del Cerro del Espino, el lugar de entrenamiento del conjunto colchonero.

Como estas instalaciones no reúnen las condiciones para jugar en Segunda, el Rayo Majadahonda -el presupuesto más bajo de la categoría con 5 millones de euros- disputa sus encuentros en un estadio top. El Wanda Metropolitano, un estadio colosal y novísimo -acaba de cumplir un año-, con capacidad para 67.829 espectadores, alberga los partidos de este club que contaba con 300 abonados cuando logró el ascenso -no hay datos de los actuales- y que es de una localidad de 70.700 habitantes.