El Tribunal Supremo ha confirmado la condición de personal laboral fijo de una trabajadora del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra que encadenó durante más de doce años contratos administrativos temporales, pese a desempeñar funciones estructurales y permanentes.

La sentencia, a la que ha tenido acceso EFE, declara firme el pronunciamiento del Juzgado de lo Social número 4 de Pamplona que ya había estimado la demanda de la trabajadora y reconocido la naturaleza laboral fija de su vínculo con la Administración desde el inicio de la prestación de servicios en septiembre de 2010.

La afectada venía prestando servicios como profesora de Música y Artes (especialidad Piano) en el Conservatorio Profesional Pablo Sarasate de Pamplona mediante sucesivos contratos administrativos temporales desde 2010. Accedió al puesto tras superar un proceso selectivo público, aunque sin obtener plaza.

La sentencia considera probado que durante años no se justificaron adecuadamente las nuevas contrataciones, que las resoluciones administrativas que las autorizaban eran incluso posteriores a la firma de los contratos y que la plaza desempeñada nunca fue incorporada a la plantilla orgánica, pese a responder a necesidades permanentes del servicio.