El Tottenham se reinventa con éxito

ACIERTO | El equipo de pochettino deja casi sentenciado el duelo ante el Dortmund

08.02.2020 | 19:18
Llorente salió en el minuto 84 y marcó así el tercer gol.

Tottenham Hotspur3

Borussia Dortmund0

TOTTENHAM HOTSPUR Lloris; Alderweireld, Vertonghen, Sánchez, Foyth, Aurier; Winks, Sissoko (Wanyama, m.91), Eriksen, Moura (Llorente, m.84); y Son (Lamela, m.90).

BORUSSIA DORTMUND Bürki; Hakimi, Toprak, Diallo, Zagadou (Schmelzer, m.77); Witsel, Delaney, Dahoud; Sancho (Guerreiro, m.88), Pulisic (Brun Larsen, m.87) y Götze.

Goles 1-0 m. 47: Son. 2-0 m. 83: Vertonghen. 3-0 m. 86: Llorente.

Árbitro Mateu Lahoz (ESP) amonestó a Aurier (m.12) por parte de los locales y a Delaney (m.54) por parte de los visitantes.

Estadio Wembley (Londres).

Londres - No fue bonito, no fue arrollador, pero fue efectivo: Pochettino reinventó al Tottenham y mandó a la lona al Borussia Dortmund, con goles del coreano Heung-min Son, del belga Jan Vertonghen y del español Fernando Llorente, que encarrilaron a su favor la eliminatoria de octavos.

Un tanto del surcoreano en mitad de un encuentro aburrido y pálido abrió las puertas del cruce a los londinenses; el de Jan Vertonghen casi al final del choque amplió la ventaja; y un remate de cabeza de Llorente a continuación deja al Tottenham con un pie en los cuartos de final de la máxima competición continental.

Las bajas trastocaron los planes de ambos equipos. Pochettino, sin la referencia arriba de Harry Kane, prescindió de la figura del nueve, priorizó no recibir goles y salió con cinco defensas para ahogar al Dortmund.

Ni siquiera el argumento de Fernando Llorente, titular los últimos partidos, encandiló al argentino y le dejó en el banquillo hasta los últimos diez minutos en favor de Heung-min Son como falso ariete.

Lucien Favre tampoco lo tuvo fácil. En su alineación no aparecían lo nombres de Marco Reus y Paco Alcácer, ambos fuera por lesión, lo que le obligó a jugar con Mario Götze como máxima referencia arriba.

Ambos estaba fuera de su zona de confort y lo pagaron con una primera parte espesa, únicamente endulzada por el placer de ver cabalgar con la pelota al joven Jadon Sancho y animar al pequeño muro amarillo desplazado a las gradas de Wembley.

Y es que sin la entonada e infatigable afición alemana, el partido hubiera sido lo más parecido posible a un amistoso de pretemporada, soso, sin ritmo y sin apenas profundidad, pero con un Tottenham letal. - Efe