El mercado de fichajes de invierno nunca ha sido el escaparate de la planificación, sino más bien todo lo contrario; es por definición, la ventana de la improvisación y de los parches. Sin embargo, el de este mes tiene un matiz que lo hace especial: el Mundial 2026 está a al vuelta de la esquina y muchos jugadores saldrán de sus equipos en busca de minutos para no perderse la cita.
Históricamente, los clubes acuden a enero para corregir los errores garrafales cometidos en verano. Pero este año, los jugadores tienen la sartén por el mango. Nadie quiere ser suplente a seis meses del Mundial.
El resultado es un mercado distorsionado donde el valor real de los futbolistas importa poco, ya que lo único que cuenta es la necesidad inmediata de jugar y la capacidad de los clubes para asumir fichas, aunque sea hipotecando la planificación de la próxima temporada.
Parches en LaLiga, millones en la Premier
Esta ansiedad premundialista se manifiesta de dos formas opuestas según la latitud económica. Mientras la Premier League intenta apaciguar la mala planificación veraniega a golpe de talonario, LaLiga se ve obligada a recurrir al ingenio, al reciclaje y a los favores de representantes.
En Inglaterra, el rumor que mejor define este despropósito es el fichaje de Antoine Semenyo por parte del Manchester City por 75 millones de euros. Un movimiento que pone de manifiesto la aplastante superioridad económica de la competición inglesa sobre la española, y que pinta a ser la gran bomba del mercado de invierno. No queda ahí la cosa, los de Pep Guardiola pretenden seguir reforzando el equipo con la incorporación de Marc Guehi, jugador que termina contrato en 6 meses y que estuvo cerca de fichar por el Liverpool el pasado verano.
El enemigo de la ciudad, en cambio, no busca jugadores, sino un entrenador que logre enderezar el rumbo de un barco que lleva muchas temporadas a la deriva. La marcha de Amorim junto con lo nueva llegada de un técnico podría traducirse en más fichajes para un club económica y socialmente muy potente.
Para entender la inflación actual de la Premier, hay que mirar a enero de 2023, el mercado que rompió la banca. La Premier League gastó, ella sola, 830 millones de euros, pulverizando cualquier registro anterior. El protagonista de aquello fue el Chelsea de Todd Boehly, con los fichajes de Enzo Fernández (121 M) y Mykhaylo Mudryk (70 M + 30 M) en la misma ventana.
En el lado opuesto de la baraja está el FC Barcelona y, en su conjunto, la liga española. La baja de larga duración de Christensen, junto a la escasa capacidad de 'Fair Play financiero' de los catalanes, hace que el elegido para reforzarse en enero sea João Cancelo, un lateral proveniente de la liga saudí que ya estuvo en el conjunto barcelonista hace dos temporadas. Esa es la realidad a la que se enfrentan los clubes españoles. Para que este fichaje haya sido posible, el portugués ha tenido que renunciar a gran parte de su ficha correspondiente con los árabes.
Los clubes españoles, atados de pies y manos por el 'Fair Play Financiero', ya no pueden pagar ni siquiera esas fichas rebajadas.
El Real Madrid, por su parte, no parece que vaya a hacer ningún movimiento a lo largo del mes a pesar de sus urgencias en la zaga, al igual que sus vecinos del Atlético de Madrid, quien tendrá un enfrentamiento durísimo contra el Deportivo de la Coruña en Copa. Solo ha habido cuatro entradas en la competición española, siendo el Real Oviedo quien más se ha reforzado con los fichajes de Borbas y Fonseca.
El actual campeón de Europa, el Paris Saint-Germain, parece que vivirá también un mercado invernal tranquilo tras los más de 70 millones desembolsados en el de la pasada temporada en Khvicha Kvaratskhelia. Los parisinos volvieron a demostrar su poderío financiero y ficharon a un jugador que acabó siendo clave en la conquista de su primera Champions League.
Lejos quedan ya los 145 millones que desembolsaron los culés por Philippe Coutinho en enero, convirtiéndolo en el fichaje más caro de su historia y de la del mercado de invierno. Gracias a ello, el Liverpool fichó a Virgil Van Dijk por 85 millones de euros. Uno de los defensas más caros de la historia y clave en el ascenso meteórico del equipo 'red'.
El protagonismo de los agentes libres
Pero si hay un tablero donde se juega la verdadera estrategia este mes de enero, ese es el de los jugadores que terminan contrato el 30 de junio de 2026. Desde el día 1 de este mes, son libres para negociar con quien quieran.
Algunos clubes vendedores, ante la perspectiva de perder al jugador gratis en junio, están intentando forzar ventas a la baja ahora, creando oportunidades de mercado para aquellos pocos equipos con liquidez real.
La lista de jugadores con 6 meses restantes de contrato es amplia y muy apetecible para muchos clubes europeos: Bernardo Silva, Upamecano, el mencionado Marc Guehi, Vlahovic, Maignan... una lista infinita de futbolistas que son libres actualmente de firmar con quien quieran para la próxima temporada.
Con todo esto, el mercado de invierno de 2026 promete ser uno que siga consolidando la absurda capacidad financiera entre el torneo inglés y el resto de los campeonatos, quienes seguirán buscando fórmulas imaginativas para seguir su estela.