El sueño se prorroga

SEMIFINALES ESPAÑA GANA A | Australia tras dos tiempos extras en un partido memorable que clasifica a la selección para su tercera final mundial en su historia; Marc Gasol, imperial

10.02.2020 | 03:06
Gasol celebra con rabia un triple decisivo.

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Australia88

ESPAÑA Ricky Rubio (19), Rudy Fernández (2), Juancho Hernangómez (8), Víctor Claver (9) y Marc Gasol (33) -cinco titular-, Pau Ribas (7), Pierre Oriola (-), Willy Hernangómez (-) y Sergio Llull (17).

AUSTRALIA Patty Mills (34), Matthew Dellavedova (6), Joe Ingles (4), Aron Baynes (6) y Jock Landale (3) -quinteto inicial-, Andrew Bogut (12), Mitch Creek (2), Nic Kay (16) y Chris Goulding (5).

Parciales 22-21. 10-16, 19-18, 20-16. Prórroga: 9-9, 15-8.

Árbitros Guilherme Locatelli (BRA), Tolga Sahin (ITA) y Omar Bermudez Mariscal (MEX). Sin eliminados.

Estadio Primera semifinal del Mundial de China, disputada en el Wukasong Sports Center de Pekín ante unos 9.000 espectadores que llenaron el recinto.

Pekín (China) - España luchará mañana por su segunda medalla de oro en un Mundial tras tumbar la resistencia australiana en un partido agónico y eterno, resuelto tras dos prórrogas, y en el que Marc Gasol, con 33 puntos, seis rebotes y cuatro asistencias, fue decisivo para culminar la remontada (95-88).

Trece años después del triunfo en Japón, el pívot de los Toronto Raptors -uno de los dos supervivientes de ese equipo junto a Rudy Fernández- ejerció de líder cuando sus compañeros más lo necesitaban, bien secundado por Sergio Llull y Ricky Rubio.

Como se preveía, la lucha estaba presente en cada ataque. Nadie regalaba nada y eso se traducía en un marcador de alternativas, con exiguas ventajas en uno y otro bando. Así se llegó al final de un primer acto que culminó con la especialidad de Llull, un triple sobre la bocina que daba una ligera ventaja a España (22-21).

Era el momento de Australia, que supo aprovechar el letargo español para golpear una y otra vez la permeable línea defensiva de su oponente. Con dos canastas en juego y un par de tiros libres como escaso botín en ocho minutos, España se agarró a Ricky Rubio, el único que parecía tener el punto de mira algo ajustado en esa fase de la semifinal.

España erraba como en sus peores días y, con un acierto del 32 % en tiros de campo (11/34) y ningún triple anotado de sus ocho intentos en el segundo cuarto, se fue a los vestuarios por debajo y con mucho trabajo pendiente (32-37, min 20).

Faltaba frescura en el ataque, donde se echaba de menos un referente que resolviese el atasco. Los errores en el tiro restaban confianza en la retaguardia y las ventajas crecían de forma preocupante a esas alturas de la tarde (39-50, min 26).

A pesar de todo, supo llegar con vida a los diez minutos finales (51-55, min 30). La remontada era posible, pero había que subir una marcha más atrás y mejorar las prestaciones en ataque. Respondió el catalán con cinco puntos consecutivos que volvió a dejar en cinco la brecha a seis minutos del final, aunque Mills se resistía a la rebelión y seguía a lo suyo, manteniendo a su equipo por delante.

De nuevo fue el pívot de los Toronto Raptors quien culminó la remontada bajo canasta. A 8,7 segundos para el final, anotó dos tiros libres que subieron el 71-70 al marcador. Mills dispuso de otros dos lanzamientos desde la línea de personal, pero falló el segundo y llevó el partido a la primera prórroga.

Gasol siguió ejerciendo su papel de líder. Cinco puntos suyos en el inicio del tiempo extra insuflaron ánimos en el equipo, aunque Mills seguía en racha y Australia volvió a engancharse a un partido que a esas alturas carecía de orden alguno (78-78, min 43).

El baile de tiros libres protagonizado por ambos líderes, que no fallaron desde la línea de personal, obligó a disputar una segunda prórroga para deshacer el empate a 80.

Claver, desde media distancia, Llull, con un nuevo triple, y Gasol bajo aro, empezaron a cimentar el triunfo de un equipo español que pareció llegar más entero al momento decisivo. Australia se frenó en seco y Llull repitió para dar medio billete a la gran final.

España supo controlar la situación y escaló un peldaño más en su camino hacia el título. Tras el oro de Japón, el domingo tendrá otra oportunidad para tocar el cielo en Asia. - Efe