protagonismo al convenio sectorial

El Gobierno desiste de derogar la reforma laboral por falta de apoyos

Devolver el protagonismo al convenio sectorial frente al de empresa ha sido el principal escollo

08.02.2020 | 23:59
La ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, durante una rueda de prensa celebrada tras la reunión del Consejo de ministros, este viernes, en el palacio de La Moncloa en Madrid.

Madrid - Dotar de un mayor protagonismo al convenio sectorial frente al de las empresas ha sido el principal obstáculo que ha frustrado el consenso político necesario para que el Gobierno presentara un decreto ley que derogara algunos aspectos de la reforma laboral del PP, ya que en materia de ultraactividad había acuerdo mayoritario.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez se había comprometido a derogar los aspectos "más lesivos" de la reforma laboral del Partido Popular relativos a la prioridad de los convenios, la ultraactividad o a la subcontratación, pero ha chocado con las discrepancias que tienen sobre los convenios los diferentes partidos que apoyaron la moción de censura, necesarios todos para unirse en votación.

En las últimas semanas el PSOE había encontrado el apoyo del PNV y del PDeCAT para llegar a un documento que, sin embargo, no satisfacía a Unidos Podemos, su principal socio de legislatura hasta hoy, por lo que no goza de mayoría y no saldrá adelante.

Fuentes de la formación morada han señalado a Efe que en materia de ultraactividad podría haber habido un acuerdo para que los convenios tuvieran vigencia ilimitada y no decayeran cuando lleguen a su fin, pero no así en la prevalencia del convenio sectorial sobre el de empresa.

Convenio empresarial Mientras Podemos quiere que se derogue el artículo que impone el convenio de empresa sobre el sectorial, el pacto entre los socialistas y las formaciones nacionalistas vasca y catalana pasaría por definir la prevalencia de los convenios sólo en materia de subcontratación.

El PDeCAT siempre ha abogado por aplicar el convenio sectorial de la actividad de la empresa subcontratada y la clave estaría en definir lo que es una actividad propia o no de una empresa cuando se produce la subcontratación.

Se da el caso de las camareras de piso, las conocidas como Kellys, a las que se suele aplicar el convenio de la empresa que las subcontrata (multiservicios) con peores condiciones que el de la empresa en la que trabajan (hostelería) o el del sector en el que se encuadran (limpieza).

El PNV por su parte ya valoró hace unos meses la intención del Gobierno de contemplar la prevalencia de los convenios sectoriales territoriales, muy presentes en el País Vasco.

Lo cierto es que las posturas políticas se han alejado demasiado y el propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, parece haber tirado la toalla al señalar recientemente en un acto en Ciudad Real que es imposible derogar la reforma laboral del PP si no se cuenta con los votos necesarios para sacar un nuevo real decreto ley en la Diputación Permanente de Congreso.

"Economía y el presidente no quieren", han señalado a Efe algunas fuentes de Podemos que han insistido en que están dispuestos a negociar hasta el último Consejo de Ministros y han dicho que esta es su voluntad y la de los sindicatos.

Reclamos sindicales Y es que tanto CCOO como UGT han reclamado casi cada día al Gobierno que presente el preacuerdo al que llegaron en diciembre y que limitaba la subcontratación con la obligatoriedad de que las empresas auxiliares adopten el convenio sectorial o el de la empresa principal. Acuerdo que, sin embargo, no tenía el visto bueno de la patronal.

Hasta la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, ha dicho que "son malos tiempos para la lírica" y más cuando se convocan elecciones. - Efe

Claves

Registro horario. El Consejo de Ministros aprobó el registro horario de la jornada laboral, que tardará en entrar en vigor dos meses desde la publicación del real decreto impulsado el viernes, que está prevista para mañana.

Subsidio de desempleo. Asimismo, se ha aprobado recuperar el subsidio de desempleo para mayores de 52 años, ahora limitado a mayores de 55, lo que elevará en 114.000 las personas que lo perciban, desde los 266.000 receptores actuales.