Las empresas industriales navarras gozan de una buena salud financiera y tienen un menor endeudamiento que las estatales

El sector manufacturero de la Comunidad Foral registra un buen nivel de rentabilidad debido a un mayor margen comercial y mejor rotación de activos

16.02.2020 | 01:12
Las empresas navarras tienen un menor nivel de riesgo de crédito que las españolas.

pamplona – Las empresas industriales navarras tienen una buena situación financiera en un contexto de gran liquidez, tras la salida de la Gran Recesión, al disponer de un mayor nivel de patrimonio que representa el 51,5%, y tienen una menor utilización de la deuda externa financiera en comparación con sus homónimas españolas, un 24,7% frente al 36,9%, lo que quiere decir que las compañías de la Comunidad Foral tienden menos a abusar de esta figura a la hora de buscar financiación.

Las empresas industriales navarras tienen sobre sus ingresos unos menores consumos intermedios y gastos de personal, aunque soportan unos mayores gastos de amortización, debido a que el peso de sus activos operativos es mayor.

Esta situación está generando un mayor resultado neto de explotación de las empresas navarras frente a las españolas, un 4,2 frente al 4 con lo que, teniendo en cuenta la existencia de unos menores gastos financieros, les permite obtener unos mayores beneficios sobre su facturación con respecto a las estatales.

Estos datos forman parte del análisis que sobre la evolución de la salud financiera de las empresas industriales navarras ha realizado el Observatorio Económico-Financiero de Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad a partir de los resultados del ejercicio de 2017, que es el último que se dispone de manera completa, de un total de 975 compañías industriales de la Comunidad Foral y 59.832 en el Estado.

Los resultados sobre ingresos del ejercicio de 2017 en las empresas manufactureras navarras reflejan una mejor situación de la registrada en 2008 al comienzo de la crisis, cuando se produjo una fuerte caída del beneficio.

El análisis elaborado por los investigadores de Orkestra constata que, al igual que está ocurriendo en la mayoría de las economías avanzadas y a pesar de que el Índice de Producción Industrial (IPI) ha crecido un 9,8% en el último año –el mayor aumento en el conjunto del Estado– el sector de la industria manufacturera está retrocediendo por un proceso de terciarización de la economía y de la pérdida del empleo. En concreto, en el caso de Navarra el peso de las personas empleadas en la industria ha descendido un punto en la pasada crisis al pasar del 26% que suponía en 2009 al 25% que se registró el año pasado.

En lo que se refiere a la rentabilidad económica, las empresas industriales navarras cuentan con un ROA (Rentabilidad sobre la inversión) del 5,1 frente al 3,6 de las compañías estatales, debido a que disponen de un mayor margen comercial y una mejor rotación de los activos, es decir, la capacidad que tiene una compañía de generar ingresos respecto a su nivel de inversión.

Si se analiza la rentabilidad en función de los activos, los ubicados en la empresa, y los financieros, es decir, participaciones en otras empresas, las firmas navarras presentan una rentabilidad operativa de sus activos del 6,4, muy superior a las españolas que tienen un 5,5, lo que les permite afrontar estrategias de inversión que les van a servir para afianzar esa situación.

Si ese examen lo trasladamos a la rentabilidad de los accionistas, el ROE (Rentabilidad sobre Fondos Propios) registra un mejor comportamiento en las empresas industriales navarras frente a las estatales al alcanzar un 9,3 frente al 7,3. Hay que destacar la positiva evolución de esta ratio en los últimos años, si se tiene en cuenta la registrada en 2008 es decir, al comienzo de la crisis, que alcanzó un 7,1.

Este buen comportamiento en las empresas industriales navarras, aunque está condicionada por el peso de las grandes compañías en el territorio, es muy diferente del que se observa en el conjunto de la firmas de la Comunidad Foral que ha sido más reducido no solo al comienzo de la crisis, sino en los años de recuperación.

Esta evolución positiva de la rentabilidad del accionista puede ser un factor determinante en la atracción que Navarra tiene en los inversores extranjeros, hasta el punto de que más de 100 multinacionales procedentes de más de 20 países y con actividad en diferentes sectores están implantadas en el territorio.

A la hora de analizar la solvencia financiera, los investigadores de Orkestra han detectado que las empresas industriales navarras tienen un menor nivel de riesgo de crédito en comparación con las españolas. En una escala del 1, –que es la situación más desfavorable–, respecto a 11, –la más favorable– para medir el riesgo de crédito, las empresas navarras tienen una puntuación del 7,2 frente al 6,3 de sus homólogas estatales. Esta situación viene derivada de que cuentan con una mayor fortaleza en términos de autonomía financiera y liquidez, por un lado, y mayor rentabilidad, por el otro.

El Índice de Producción Industrial ha tenido el mayor aumento del Estado, pero el peso de las personas empleadas ha descendido

Más de 100 multinacionales procedentes de más de 20 países y con actividad en diferentes sectores están implantadas en el territorio