Aprobadas la ‘tasa Google’ y el impuesto a las transacciones financieras

Montero reduce la recaudación prevista a 1.818 millones y dice que “España moderniza su sistema fiscal y lo hace más justo”

19.02.2020 | 01:55

Madrid – El Consejo de Ministros ha aprobó ayer el nuevo impuesto digital y el que gravará las transacciones financieras, conocidos como tasa Google y tasa Tobin, cuyos proyectos de ley decayeron en la pasada legislatura ante el adelanto electoral, con una recaudación prevista de 1.818 millones de euros, inferior a los 2.050 millones previstos el año pasado como consecuencia de la ralentización económica.

Así lo señaló la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que ha destacado que se vuelven a poner en marcha ambos tributos paralizados la pasada legislatura por la convocatoria de elecciones y se enmarcan en las prácticas fiscales defendidas por las autoridades europeas.

"España moderniza su sistema fiscal haciéndolo más justo, más progresivo y redistributivo", apostilló Montero, quien ha resaltó que tiene que "responder a las nuevas realidades" y los nuevos negocios derivados del mundo digital.

Montero detalló que la recaudación prevista para la tasa Tobin se mantiene en 850 millones de euros, si bien los ingresos que se calculan con la tasa Google se han reducido a 968 millones, unos 232 millones de euros menos, debido a la ralentización de la economía y a la experiencia de otros países que ya lo han implementado.

El acuerdo de Gobierno entre PSOE y Unidas Podemos incluía la aprobación de ambos impuestos, con los que el Ejecutivo esperaba recaudar unos 2.050 millones de euros (1.200 millones con el impuesto digital y 850 millones con el de transacciones financieras). Ahora, la previsión se reduce a 1.818 millones, un 11,3% tras el cambio en la estimación de ingresos con la tasa Google.

El nuevo Impuesto sobre Determinados Servicios Digitales, conocido como tasa Google, gravará aquellas empresas con ingresos anuales totales de, al menos, 750 millones de euros y con ingresos en España superiores a los 3 millones de euros. Según Montero, "en ningún caso" hay discriminación en función de nacionalidad o del tipo de empresa, garantiza que las pymes no paguen el impuesto y protege al sector de las startups.

En concreto, en línea con la propuesta que en su día hizo la Comisión Europea, gravará el 3% de los servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario durante su actividad o la venta de metadatos. "Es de justicia que la sociedad se beneficie de ello", apostilló.

recaudación Montero apuntó que se espera recaudar con este tributo 968 millones de euros, cuya liquidación será trimestral, pero de manera excepcional no se realizará en el primer año hasta "al menos el 20 de diciembre de 2020", lo que permite dar "margen" para que se logre un acuerdo internacional en el marco de la OCDE y el G20 y un mayor tiempo de adaptación a las empresas, que tendrán que hacer frente a un único pago este año a final del ejercicio.

La portavoz del Gobierno defendió la creación de este gravamen porque hay ingresos obtenidos en España por grandes empresas internacionales a partir de ciertas actividades digitales que escapan al actual marco fiscal, lo que implica "competencia desleal" especialmente al pequeño comercio.

El preámbulo del proyecto de creación del impuesto establece la adaptación del mismo una vez haya un consenso internacional, precisó Montero. De hecho, recordó que el gravamen es muy similar al que aprobó Francia el año pasado y cuya entrada en vigor ha paralizado tras alcanzar un acuerdo con Estados Unidos, que había anunciado la imposición de aranceles a productos franceses.

De momento, París aplaza el impuesto hasta que se pacte uno a nivel internacional en la órbita de la OCDE y la Administración Trump también paraliza los aranceles contra productos franceses. Lo que está por ver es cómo se tomará EEUU este nuevo impuesto en España y si aplicará nuevos aranceles a los productos españoles, como ya hiciera en el caso francés. Según Montero, el impuesto "de ninguna manera tiene que repercutir en los usuarios" y esta idea obedece a la "sombra" que siempre aparece cuando se crea un nuevo impuesto.

Junto con este impuesto, el Consejo de Ministros dio luz verde al proyecto de ley que crea el Impuesto sobre las Transacciones Financieras, conocido como tasa Tobin, que gravará con un 0,2% las operaciones de compra de acciones españolas ejecutadas por operadores del sector financiero. La liquidación del impuesto será mensual y los contribuyentes deberán presentar una declaración anual.

Solamente se someterán a tributación al 0,2% las operaciones de adquisición de acciones emitidas en España de empresas cotizadas cuya capitalización bursátil sea superior a 1.000 millones de euros. No se gravará la compra de acciones de pymes y empresas no cotizadas. El sujeto pasivo es el intermediario financiero que transmita o ejecute la orden de adquisición, y deberá presentar una declaración anual del impuesto.

"Hay que responder a las nuevas realidades y a los negocios derivados del mundo digital"

María Jesús Montero

Ministra de Hacienda