Félix Bariáin: "El Estado debe prohibir la venta de productos por debajo del coste de producción y los alimentos reclamo"

19.02.2020 | 01:56
Félix Bariáin, presidente de UAGN, el año pasado en Pamplona.

El sector primario sale a la calle para exigir unos precios dignos para sus alimentos. Bariáin, presidente del sindicato UAGN, señala que "los agricultores y ganaderos tienen mucha ira por su actual situación"

pamplona – "Los agricultores y ganaderos tienen mucha ira y van a inundar Pamplona de tractores: va a ser una manifestación histórica", explica Félix Bariáin, presidente de UAGN, organización que junto a UCAN ha impulsado hoy esta protesta del sector primario por el bajo precio que reciben por sus alimentos. Estos profesionales van a mostrar su hartazgo con dos marchas en las que van a concentrar unos 200 tractores, procedentes de la Zona Media, Ribera Alta y la Comarca de Pamplona. "Solo queremos poner en valor las producciones navarras, que actualmente usan los máximos estándares de calidad, respetando los derechos de los trabajadores", especifica Bariáin.

UAGN y UCAN están exigiendo reivindicaciones históricas, ¿cuál ha sido el desencadenante de las actuales protestas?

–No ha habido un detonante claro, pero sí la coincidencia de varios: prácticamente todos los sectores están en rojo; ninguna administración, ni autonómica ni central, en las que han gobernado prácticamente todos los partidos políticos, nunca ha hecho nada por nosotros; nos anuncian recortes en la próxima PAC; el sector arrastra una excesiva burocracia; aparecen los aranceles de Trump; nadie nos informa de cómo nos va a afectar el brexit; y en la cumbre del clima culpan a nuestras vacas del cambio climático. Estamos hartos y nuestra rabia contenida ya ha explotado.

¿Está en peligro el futuro del sector primario?

–Sin duda. Actualmente solo hay 78 agricultores y ganaderos menores de 30 años en Navarra. La cifras hablan por sí solas.

¿Qué subsectores tienen más emergencia en estos momentos?

–Podemos hablar de todos.

Denuncian el incremento del precio entre el origen y el destino, ¿cómo solventan este problema?

–Hace años que el Observatorio de Precios no se reúne, y pedimos que lo haga y analice los datos. Nosotros solo creemos en la regla del 33% de reparto de beneficios: 33% para productores; 33% para industria y 33% para distribución. De momento, agricultores y ganaderos carecemos de ese porcentaje, ¿dónde está? Esa es la eterna pregunta.

¿De ese 33% que exige, qué porcentaje se lleva ahora el sector primario?

–Perdemos en muchos productos.

¿Una distribución equilibrada de los márgenes repercutirá en un aumento de la cesta de la compra?

–No, porque pedimos una redistribución de los márgenes para que todos obtengamos un reparto justo en la cadena alimentaria. Además al consumidor hay que informarle y concienciarle. Las administraciones no pueden difundir mensajes de que somos unos asilvestrados. El Estado crea un Ministerio de Transición Ecológica o Europa confecciona una PAC más verde porque parece que el sector primario envenena cuando no es así. A ninguna administración se le ocurre elaborar un etiquetado claro de los alimentos sobre su trazabilidad; y hay que hablar de las importaciones de determinados países, ya que se fomenta el consumo de alimentos que proceden de países en los que los trabajadores carecen de unas condiciones laborales dignas o usan productos para tratar los cultivos que aquí están prohibidos.

¿Cree que el consumidor está desinformado?

–Totalmente. La ley de etiquetado es confusa y las grandes superficies se encargan de equivocar al consumidor, y este al estar desinformado no acierta. Exigimos un etiquetado claro que plasme dónde y cómo se produce cada alimento; y también defendemos que en esos países terceros se apliquen políticas que enseñen a producir con unas condiciones sociales y de calidad adecuadas. Y a partir de ahí, no tenemos problema de competir de igual a igual.

¿Qué debe hacer Europa para que los alimentos de terceros países no hagan competencia desleal?

–Controlar más. Igual en Bruselas mandan lobbies que nosotros no hemos sabido desarrollar; si se trae un producto de un tercer país a un coste menor a España y luego se vende al mismo precio que el alimento nacional, sirve para engrosar los márgenes.

¿Europa está debilitando el sector primario con su manera de actuar?

–La UE debe escoger entre las explotaciones familiares de toda la vida o las multinacionales que controlan el mercado y pueden decidir producir en terceros países donde los controles son más laxos. Todo esto que ocurre debe saberlo el consumidor.

Europa quiere recortar un 14% la Política Agraria Común (PAC), ¿cuál es la propuesta del sector primario navarro?

–Mantener el presupuesto. Los principios de la PAC consistían en corregir la brecha salarial entre el mundo rural y urbano; minimizar las diferencias de condiciones de vida entre el campo y la ciudad; y el principio de preferencia comunitario. No se han cumplido ninguno de los tres objetivos, y ahora es el momento de actuar, de corregir y de no recortar. Las políticas actuales están derivando en un aluvión de normativa prohibitiva y en una burocracia brutal. Observamos que la nueva PAC va a orientarse hacia un reverdecimiento de las ayudas, que no significa que me oponga a ello porque todos queremos contribuir a proteger el planeta; sino que mi denuncia va más dirigida a que no tiene sentido que nosotros cumplamos con estas exigencias y que luego la UE admita traer productos de otros países más baratos y que no se rigen por estas normativas.

¿Si finalmente la PAC sufre un tijeretazo, la supresión de los derechos históricos puede paliar esa disminución del presupuesto?

–Lógicamente.

¿Cómo es posible que de 13.000 perceptores de PAC en Navarra, solo 5.000 vivan del sector primario?

–Cuando se plantea la definición de agricultor activo, esos 13.000 entran en ese concepto. A diferencia de otras actividades, puede venir cualquier persona a beneficiarse de la PAC sin cotizar en la Seguridad Social por el régimen agrario.

¿Esto debe corregirse?

–Tal como conocemos hoy en día la PAC, escasamente va a tener relación con la de dentro de pocos meses.

¿Qué PAC defiende UAGN?

–Hay que reorientarla al verdadero profesional, con la salvedad de los agricultores jubilados agrarios. Pero lanzo una máxima contra el Gobierno central y autonómico: nadie se acuerda de los pensionistas del sector primario, que muchos de ellos no llegan a los 800 euros; y si deben contratar a una persona para sus cuidados, deben pagar el salario mínimo –950 €–, y no les llega. Esto es la mayor injusticia social que puede existir, y no veo a nadie que quiera corregir este tema. Los jubilados del campo no hablan porque se les ha permitido cobrar una PAC que complementa esa miserable pensión, pero el Gobierno debe darse cuenta de que la PAC no es un factor corrector de pensiones. La PAC debe destinarse a los profesionales.

¿Si los jubilados agrarios pierden los derechos históricos, una manera de combatir esa situación es con una subida de la pensión?

–Nosotros no queremos que a los jubilados se les elimine la PAC, que no se me malinterprete. Pero como primer paso hay que subir las pensiones agrarias, esas que no dejaron cotizar.

¿Pero si se suprimen esos derechos históricos, en algún momento dejarán de cobrarlos estos jubilados?

–Bruselas no ha dicho eso. Esperaremos a que la UE defina quién es agricultor genuino para optar a las ayudas.

Entonces, ¿UAGN defiende que la PAC es para quien la trabaja?

–Hay que reorientar la PAC hacia un modelo productivo. No tiene sentido que dos hectáreas colindantes, por ejemplo, tengan un valor de derecho diferente. Los perceptores deben tener en cuenta que donde más recortes va a haber son en las ayudas más altas.

¿Qué pide UAGN a Navarra y al Estado ante la negociación de la PAC?

–Un presupuesto sin recortes y una discriminación positiva hacia los profesionales del sector primario, sobre todo a los jóvenes, al adjudicar la cuantía económica.

¿Qué debe incluir la reforma de la ley de la Cadena Alimentaria que impulse el Estado?

–Hay que legislar la normativa desde la base, desde los productores para garantizar los ingresos de agricultores y ganaderos, y no desde Europa, desde la cúpula política que no regula de una manera acorde a lo que ocurre en nuestro sector y en nuestros pueblos. Yo tengo claro que debe prohibirse la venta a pérdidas, con sanciones si se realiza; suprimir los productos reclamo en las grandes superficies, también con multas; y que la Agencia de Información y Control Alimentario (AICA) sea más ágil, investigue más de oficio y sancione más, es decir, que controle la obligatoriedad de contratos y de pagos. Esta agencia depende del Estado, pero debe ser apoyada por Consumo en las comunidades autónomas.

¿De qué manera los presupuestos del departamento de Desarrollo Rural pueden paliar la situación del sector primario?

–Pedimos más presupuesto, enfocado a dos temas: inversión y promoción de productos (local, nacional e internacional). En la Comunidad Foral se está apostando por el circuito corto, pero hay alimentos que no se pueden consumir por medio de este modelo, por ejemplo, es complicado que los navarros y navarras tomemos toda la leche o comamos todo la cebada, trigo u hortalizas que producimos. Debemos promocionar los circuitos cortos al igual que el ecológico; pero no por ello hay que demonizar al que vende a la industria o al que intenta exportar.

¿Estas protestas serán las definitivas para revertir la actual situación?

–No sé si serán, pero estas movilizaciones no van a parar: son el inicio de unas protestas en todo el Estado. El acuerdo que se alcance debe recoger todas nuestras demandas y tendremos que velar por su cumplimiento.

Pero esta situación no puede cambiar de manera inmediata, requiere de tiempo.

–Evidentemente. Si hay voluntad daremos tiempo y si no la hay, seguiremos en la calle.