Tractorada por Pamplona contra las políticas europeas del sector primario
El presidente de Semilla y Belarra, Alberto Alecha, ha señalado que, si se firma el acuerdo con Mercosur, son necesarias cláusulas espejo para que sus productos puedan competir
Los agricultores y ganaderos navarros han vuelto a llevar este jueves sus tractores al centro de Pamplona para protestar por la posible firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y los países del Mercosur y por la gestión de la crisis de la dermatosis nodular contagiosa.
Esta movilización, que se celebra bajo el lema ¡No a Mercosur! Revisión del protocolo de dermatosis nodular, ha sido organizada por la asociación Semilla y Belarra, integrada en la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (UNASPI), convocante de las protestas a nivel nacional.
Los tractores se han concentrado en el entorno de El Sadar a las 10,30 horas y aproximadamente una hora después han circulado por las calles de Pamplona hasta la céntrica plaza de Merindades, donde el presidente de Semilla y Belarra, Alberto Alecha, ha señalado a los medios de comunicación que, si se firma el acuerdo con Mercosur, son necesarias cláusulas espejo para que sus productos puedan competir.
En este sentido, ha aludido a los productos que llegan a Europa de países terceros, como los de Mercosur, los de Marruecos o los de "tantos y tantos países que tienen unas normas mucho más laxas a la hora de cuidar el medio ambiente, de cuidar la salud de los trabajadores, la salubridad del producto que llega a la mesa".
Respecto al acuerdo con Mercosur, ha destacado que, "si se ponen cláusulas espejo, podremos competir; al menos, si no es en igualdad de condiciones, podremos competir en cierta manera" porque se garantizaría que todos los productos agrícolas y ganaderos que lleguen "cumplen con la legislación que tenemos aquí".
Al respecto, ha explicado que cada país tiene su reglamentación: "Por ejemplo, en Brasil está permitido lo que aquí tenemos prohibido, que me parece muy bien que esté prohibido, como es el uso de clembuterol, el uso de hormonas de crecimiento".
Alecha ha reclamado que el consumidor "pueda decidir si quiere consumir carne barata del otro lado del charco, criada con clembuterol, criada con unas pautas de medicamentos y de antibióticos que aquí tenemos muy reglamentadas".
Si a los productos extracomunitarios no se les exigen las mismas condiciones, ha declarado, "estamos avocando a Europa a producir de una forma muy cara y excusar que necesitamos que vengan de fuera de productos más baratos a base de esa competencia que podemos decir desleal respecto a nuestra situación".
Por este motivo, ha agregado, "es la soberanía alimentaria lo que está en peligro. Si desaparecemos las pequeñas explotaciones que durante miles de años hemos estado en el campo europeo, no va a desaparecer la agricultura en Europa, se va a transformar, van a ser grandes empresas, grandes lobbies, que al final son los que ponen las normas".
Alecha ha asegurado que a esta situación se unen enfermedades del ganado como la gripe aviar, la peste porcina o la dermatosis nodular contagiosa, que "la tenemos en la frontera" de Navarra.
Los ganaderos de Navarra y CAV llaman a secundar la protesta por el avance de la dermatosis nodular
Aunque a principios de diciembre no había previsión de vacunar, "gracias a los movimientos que hicimos el mundo ganadero de Navarra, hemos conseguido que se vacune la zona norte y eso es importante, pero más importante es qué va a pasar cuando una ganadería, aún estando vacunada, se pueda presentar, que es posible, que falle una vacuna o simplemente no haya fallado la vacuna pero desarrolle esos síntomas", ha comentado.
El presidente de Semilla y Belarra se ha preguntado qué protocolo se va a llevar a cabo en esos casos, porque, "si es el que se está haciendo en Francia, que se sacrifica toda la cabaña ganadera de esa explotación, tenemos casi por seguro que esa explotación se cierra", porque las indemnizaciones "no son suficientes para garantizar esa continuidad".
EL MANIFIESTO
"Agricultores, ganadores y pescadores nos movilizamos en toda España contra unas políticas que nos están asfixiando y destruyendo con acuerdos comerciales injustos, competencia desleal, costes disparados, normativas imposibles y pérdida de rentabilidad y futuro", manifestó la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (UNASPI), convocante de la protesta de este 8 de enero.
En un comunicado, UNASPI pide al Gobierno central que no apoye la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur, que considera "una amenaza directa para la supervivencia del campo español y europeo y su soberanía alimentaria" ya que, advierte, "abriría el mercado europeo a la competencia desleal de un bloque agrícola cuatro veces mayor que la Unión Europea, con salarios, impuestos y exigencias ambientales, laborales y sanitarias muy inferiores, lo que da ventaja comercial a quienes solo deben de complementar la producción europea".
Asimismo, ha destacado que el sector primario "atraviesa una de las mayores crisis de su historia" debido a "políticas nefastas y fallidas de la UE y los Estados miembros como la actual PAC, el Pacto Verde Europeo y la Estrategia de la Granja a la mesa, otros Tratados de libre comercio con terceros países, como el de Marruecos que han hecho que España deje de ser la huerta y la despensa europea para serlo Marruecos".
Ha advertido que "la agricultura, la ganadería y la pesca atraviesan una situación crítica con total pérdida de rentabilidad y viabilidad, tras años de incremento de costes, recortes en la PAC y una creciente asfixia normativa derivadas de las absurdas políticas europeas, reducciones drásticas de número de días de faena y cuotas pesqueras, a lo que se suma la firma de acuerdos comerciales que generan competencia desleal".
En el caso de la ganadería, ha subrayado, se enfrentar a "crisis sanitarias de enfermedades como la dermatosis bovina, la lengua azul, la gripe aviar o la peste porcina africana, con protocolos irrazonables que obligan al sacrificio de ganaderías enteras, lo que supone la muerte de miles de animales, ante un único caso positivo, llevando a la completa ruina al ganadero".
UNASPI ha resaltado que "si deja de haber agricultores, ganaderos y pescadores", pasaremos a ser "totalmente dependientes de terceros países y perderemos nuestra libertad y soberanía alimentaria en favor de quien controle la alimentación". Por eso, ha pedido "el apoyo de la toda la ciudadanía en nuestras reivindicaciones, ya que nuestros problemas también son suyos".
PROTESTAS ANTERIORES
El pasado 26 de diciembre, agricultores y ganaderos de la Asociación Semilla y Belarra, integrada en Unaspi, salieron a la calle en distintos puntos de la Comunidad Foral para exigir a la UE que no ratificase el acuerdo comercial con Mercosur (compuesto por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay).
"Exigimos que el Gobierno de España no confirme este acuerdo que amenaza cítricos, ganadería, cereales, miel, arroz, frutas y hortalizas, etc", reclamó el manifiesto rubricado por Unaspi.
En dicha protesta, Semilla y Belarra abogó por la soberanía alimentaria -la capacidad que tiene cada territorio de producir sus propios alimentos para que consuman sus habitantes sin depender de agentes externos-. "Sin soberanía alimentaria, las grandes corporaciones internacionales impondrán los precios; el agricultor europeo desaparecerá; la alimentación será menos segura y de peor calidad; y cuando haya una crisis, guerra, pandemia o bloqueo comercial, los supermercados pueden quedar vacíos", han leído. Estos profesionales han reiterado que "un país que no elabora sus alimentos se convierte en dependiente, vulnerable y débil".
Las personas agricultoras y ganaderas rechazaron asimismo el recorte del presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) y calificaron de "dar la puntilla" al campo el acuerdo de la UE con Mercosur. Insistieron en que la Unión Europea practica la "hipocresía", ya que mientras abogan por la sostenibilidad en el continente, van a pactar "con países que tienen salarios más bajos, menos impuestos, menos controles y menos exigencias ambientales y sanitarias". Por ello, desde Semilla y Belarra reclamaron que a esos productos se les exija los mismos estándares de calidad que a los alimentos y bebidas de la Unión Europea.
La Unión de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi) y Semilla y Belarra bautizaron ese 26 de diciembre como el del "comienzo para defender el campo".
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