Cómo apuntarse al club
UAGN, UCAN y ALINAR invitan al público a apuntarse al Club A-UNA a través de este formulario disponible en la web oficial.
Hodei Flores, Patxi Pastor y José Luis Pemán han coincidido este viernes en la sala Pasarela del Navarra Arena para contar sus historias desarrolladas en Etxarri-Aranatz, San Adrián y Sangüesa, respectivamente. Hodei como ganadera, Patxi como conservero y José Luis como cooperativista.
Los tres han participado en la campaña de comunicación lanzada de manera conjunta por UAGN, UCAN y ALINAR para mostrar los valores del sector primario y agroalimentario a la sociedad en su conjunto, y acercar el mundo rural y urbano. Han constituido el Club Agroalimentario A-UNA, del que cualquiera puede formar parte. Solo debe compartir los valores de la agricultura, ganadería, cooperativismo y agroalimentación.
Hodei, Patxi y José Luis han relatado sus experiencias, solo tres profesionales de las 30.000 personas vinculadas a esta actividad económica estratégica para la Comunidad Foral.
“Formar parte de A-UNA es sentir que no estás sola, que perteneces a algo más grande y que tu trabajo importa”, ha destacado Flores, ganadera y educadora social de Etxarri Aranatz. Regenta con su marido Fernando Igoa, la empresa de ovino de leche Poke Gaztak.
Desde el sofá instalado en el escenario de la sala Pasarela, ha animado a las mujeres a emprender en el sector primario, porque merece la pena. "Tengo dos hijas, de once y de ocho años. Cuando diagnosticaron autismo a la pequeña, decidí cambiar de profesión y poder conciliar mejor. Me costó, pero ahora soy mucho más feliz", ha relatado.
Hodei, a sus 40 años, cree que las inseguridades impiden, a veces, a las mujeres apostar por la agricultura o ganadería. "Que den ese golpe en la mesa", ha reiterado. Ha mencionado a su suegra Pilar, arraigada a su pueblo y de carácter, como un referente para su enriquecimiento profesional. “El proyecto A-UNA demuestra que el sector agroalimentario tiene futuro y que pasa por las personas jóvenes”, ha destacado.
En representación de ALINAR, Patxi Pastor, director comercial de la conservera El Navarrico, ha manifestado que “cuando toda la cadena comparte relato y objetivos, el sector gana fuerza, credibilidad y reconocimiento social". Él y tres primos integran la tercera generación de un negocio familiar en San Adrián, que iniciaron su abuelo José Salcedo Soria y Amalia Herce Herce.
Del inicio de una actividad en los años 60 del siglo pasado en la bajera de la vivienda, en la que envasaban espárrago, tomate o champiñones, seis décadas después esta empresa factura 13 millones de euros -entre un 15% y 20% procede de la exportación-, vende en 25 países con distintas marcas -como Reino Unido, EEUU, Nueva Zelanda, etc-, emplea a una media de 65 personas y los alimentos tradicionales se combinan con otros más novedosos, como legumbres en conserva, platos preparados y caldos.
Cómo apuntarse al club
UAGN, UCAN y ALINAR invitan al público a apuntarse al Club A-UNA a través de este formulario disponible en la web oficial.
La antigua fábrica de los Salcedo Herce se ha convertido en un museo de las conservas, que explica su evolución, y también el papel de la mujer. "El 80% del empleo en esta industria es femenino", ha subrayado.
"Tenemos un sector de vanguardia y estratégico que confecciona productos de valor añadido, que no compiten por precio en el mercado sino por calidad y salud. A través de este club que ahora nace, explicamos mejor quiénes somos y por qué somos esenciales.”, ha especificado.
Por su parte, José Luis Pemán ocupa la gerencia de la Cooperativa cerealista de Sangüesa desde hace siete años. Actualmente suma un centenar de socios -30 más que en 2019-, con 22 millones de kilos de cereal. "El cooperativismo siempre ha sido unión, y esta campaña del sector lleva ese espíritu a todos. Jugamos en equipo para defender nuestros colores y nuestro futuro”, ha resaltado "este enamorado de Sangüiesa", su localidad.
Con anterioridad, Pemán trabajó de gerente y director financiero en una industria cárnica en Aragón. Cuando llegó el momento de decidir por un trabajo estable con domicilio en Zaragoza, la familia y el arraigo a su lugar natal pesaron más. Renunció a ese empleo y tuvo que buscar otros trabajos al mismo tiempo que se formaba y reciclaba. Así hace siete años llegó la oportunidad de sustituir al anterior gerente de la cooperativa porque se jubilaba. "Durante un año me enseñó el puesto y ya sumo siete en la cooperativa", ha destacado esta padre de tres hijas, dos mayores de edad y una de 15 años.
La pequeña juega en el equipo de fútbol del equipo cadete de Cantolagua, donde José Luis forma parte del grupo de monitores. "El Club Agroalimentario y este deporte comparten valores como compromiso, solidaridad o trabajo en grupo", ha concluido.