El Gobierno foral y la Confederación Empresarial Navarra (CEN) se han reunido para analizar las posibles consecuencias de la guerra en Irán en el tejido empresarial navarro, con un aumento del precio de la energía; y las medidas para poder atajarlas.

El consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo; y el presidente de la CEN, Manuel Piquer; han mantenido un encuentro de trabajo este martes en el departamento de Industria para evaluar la situación de este sector tras el reciente repunte de los precios del gas en Europa.

Durante la cita, ambos han coincidido en la necesidad de monitorizar estrechamente la competitividad de las empresas navarras frente a esta inestabilidad energética, “una situación que recuerda a la vivida con la guerra de Ucrania en 2022”, ha señalado Irujo. En aquel momento, la inflación se disparó y se tuvieron que adoptar medidas en España como la excepción ibérica.

Los sectores

Irujo y Piquer han acordado seguir con la ronda de contactos inmediata con las compañías gran consumidoras y electro intensivas de la Comunidad Foral. Estas organizaciones desarrollan su actividad en los sectores papelero, agroalimentario, metalúrgico y fundición, entre otros. La energía es un componente de competitividad, y si fluctúa repercute en su cuenta de resultados.

Las medidas

Para el consejero de Industria y el presidente de la CEN, “este proceso busca identificar necesidades urgentes de liquidez si sigue esta escalada de precios y estudiar medidas que eviten paradas en la producción, reforzando paralelamente el apoyo a la eficiencia energética”.

El Gobierno foral apuesta por aumentar la apuesta por las energías renovables para no depender de las fuentes fósiles y favorecer la descarbonización del tejido empresarial. La Comunidad Foral está en plena transformación; y en actividades con alto consumo de energía, el hidrógeno verde es una opción para ese objetivo, donde Navarra está siendo pionera.

Con esta alianza, el Ejecutivo y la CEN pretenden anticiparse a posibles crisis operativas en sectores estratégicos, garantizando la resiliencia del tejido industrial navarro en el complejo escenario energético actual.