Navarra ha vivido este martes 17 de marzo una multitudinaria manifestación en el marco de la jornada de huelga general convocada por los sindicatos ELA, LAB, Steilas, Etxalde y Hiru para exigir un Salario Mínimo Interprofesional propio en la Comunidad Foral, adaptado al coste de vida y a la realidad económica navarra. La movilización ha tenido un seguimiento especialmente visible en el norte de Navarra, Pamplona y Estella-Lizarra, donde las organizaciones convocantes han mostrado su satisfacción por la respuesta en las calles.
La principal reivindicación sindical pasa por fijar un salario mínimo de 1.500 euros en Navarra, una propuesta que, según defienden, permitiría responder al incremento del coste de vida y combatir la precariedad laboral en sectores especialmente vulnerables.
El coordinador de ELA en Navarra, Imanol Pascual, ha defendido que el salario mínimo fijado actualmente desde Madrid “es insuficiente para garantizar una vida digna” en Navarra. En su intervención, ha sostenido que la propuesta sindical se apoya en tres ejes: combatir la pobreza, reforzar el autogobierno navarro y abrir la puerta a que otros territorios puedan elevar también la cuantía mínima estatal.
Pascual ha dirigido además duras críticas al posicionamiento político adoptado la pasada semana en el Parlamento foral. Según ha señalado, el rechazo de Partido Socialista de Navarra y Contigo-Zurekin a esta reivindicación, sumando sus votos a Partido Popular y Vox, supone “un respaldo a la patronal y un perjuicio directo para mujeres y personas migrantes”.
“Tenemos una mala noticia para María Chivite, el PSN, la patronal y el resto de partidos que votaron en contra: no vamos a cejar en nuestro empeño”, ha afirmado Pascual, convencido de que la respuesta de esta huelga general servirá como impulso para alcanzar ese salario mínimo navarro de 1.500 euros.
Desde LAB, su responsable en Navarra, Imanol Karrera, ha interpretado la jornada como una “demostración de fuerza” que, a su juicio, consolida el debate salarial en el centro de la agenda política y laboral navarra. Ha recordado que, pese a dos negativas institucionales previas, el movimiento sindical llega fortalecido a la mesa de negociación convocada para el próximo 25 de marzo.
Karrera ha advertido directamente a UGT, Comisiones Obreras y a la patronal navarra de que no pueden ignorar la movilización social. “Si deciden no acudir a negociar, que se fijen en esta foto; estamos preparados para la lucha porque el salario mínimo en Navarra será una realidad más pronto que tarde”, ha afirmado.
El dirigente sindical ha endurecido también el tono contra el empresariado navarro al denunciar que “52.000 trabajadores siguen cobrando menos de 1.500 euros mientras el presidente de los empresarios se lleva 114 millones al año”. En ese sentido, ha reclamado abandonar el debate sobre el absentismo laboral y centrar la negociación en mejorar los salarios.
Además, ha interpelado directamente a la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, asegurando que “cometió un error garrafal al renunciar a competencias para mejorar los salarios”, aunque considera que todavía está a tiempo de rectificar ante la dimensión de la movilización.