Azagra fue la localidad en la que dio el pistoletazo de salida de forma oficial la campaña del espárrago de Navarra, una temporada que, debido a la volatilidad del tiempo, de momento tildan de “incierta”. Y es que, después de los malos resultados de los dos últimos años, nadie se aventura a hablar de cifras para este 2026. Eso sí, y de acuerdo con el presidente de la IGP Espárrago de Navarra, Marcelino Etayo, “ya hemos recogido los primeros, aunque sea de forma testimonial. El calor nos ilusionó, pero, el frío ha paralizado todo de nuevo”. A punto de cerrar los registros de la campaña, actualmente hay más de 300 profesionales del sector agrícola que trabajan aproximadamente en 1.400 hectáreas; hay seis comercializadores en fresco y 31 empresas conserveras que trabajan para ofrecer espárragos de la mejor calidad a restaurantes y consumidores.

Todos estos datos los arrojó con motivo de la celebración de la XV Cata del Primer Espárrago de Navarra, una cita a la que también acudieron, entre otros, el consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José Mª Aierdi; el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde; el alcalde azagrés, Rubén Medrano; representantes de los Restaurantes del Reyno; alcaldes y alcaldesas de localidades limítrofes y técnicos de INTIA.

Calidad y arraigo

En su intervención, Marcelino Etayo destacó, además, que el “agricultor está produciendo un espárrago de cada vez más calidad. El elaborador, pagando unos precios que estén acordes con la calidad y la tradición de este cultivo, y la administración, velando por la protección y diferenciación de este cultivo tan arraigado en nuestra tierra y que tantos puestos de trabajo genera durante la campaña. “Queremos que los consumidores sean conscientes de que con su decisión en el momento de la compra están apoyando el trabajo de todo el sector agrario y alimentario y favoreciendo el desarrollo rural”, dijo.

Aunque no quiso lanzarse a hablar del precio, “en el que influyen muchísimas cosas, en principio, este año, se va a pagar más porque venimos de dos campañas bastante malas y los conserveros han sacado todo el espárrago y no tienen stock”.

Por su parte, y de acuerdo con Aierdi, que espera que los resultados sean mejores que en 2025, “me gustaría que este acto fuera también reivindicación de una determinada forma de producir que nos distingue respecto a productos procedentes de lejanos mercados: el arraigo a una tierra y la apuesta por la calidad diferenciada. Así lo acredita que tres cuartas partes de las casi 3.000 toneladas de espárrago que se recogieron durante la pasada campaña en Navarra sean producto certificado por la Indicación Geográfica Protegida (IGP), lo que supone garantía de su origen y calidad”.

El consejero abogó por que “todos los agentes de la cadena de valor seamos capaces de hacer rentable el cultivo del espárrago de Navarra, cuya calidad, sabor, presencia o textura no tienen nada que ver con el de otras procedencias”. Al mismo tiempo, subrayó que “el origen local del producto y su trazabilidad es algo que el público debería saber identificar, reconocer, valorar y elegir desde su compromiso por el consumo responsable”.

Y, para terminar, el alcalde Medrano destacó que “huertas como esta son símbolo de la riqueza de unos campos que nos ofrecen las mejores verduras, la vanguardia de la gastronomía navarra con el espárrago como emblema. Aquí, además, tenemos el honor de ser el pueblo con más jóvenes agricultores, por lo que no puedo dejar es escapar la ocasión para agradecerles y reconocerles su mérito”.