El sindicato LAB considera que el incremento de producción previsto en Volkswagen Navarra para 2027 puede afrontarse sin implantar un turno de fin de semana y ha denunciado que la dirección está negociando el convenio colectivo con UGT y CCOO “de espaldas al comité”.
En rueda de prensa, los delegados de LAB Raúl Portillo y Asier Calderón criticaron las “formas” empleadas por la empresa, que —según denunciaron— trasladó la información sobre el aumento de producción varios días antes a los sindicatos mayoritarios, quienes posteriormente la hicieron pública. “Supone un desprecio total hacia el resto de secciones sindicales”, señalaron.
Sin necesidad de nuevos turnos
La central sostiene que la planta tiene capacidad suficiente para asumir ese incremento de producción en 2027 aplicando las medidas de flexibilidad ya recogidas en el convenio. Según los cálculos presentados por LAB, con la jornada ordinaria la producción podría situarse en torno a los 298.000 vehículos anuales, mientras que con medidas de competitividad se superaría la barrera de los 310.000 vehículos.
El sindicato asegura además que, aplicando herramientas como los corredores de jornada, de vacaciones o la introducción de sábados, la producción podría escalar progresivamente hasta superar los 350.000 vehículos, e incluso alcanzar cifras cercanas a los 386.000 vehículos sin turno de fin de semana.
En este sentido, subraya que en la actualidad ya se trabaja los viernes con personal voluntario y que el calendario de 2027 permitiría incorporar también sábados bajo ese mismo criterio sin dificultades. “No hay necesidad real de un cuarto turno”, insisten.
Críticas por la negociación
LAB cuestiona la “prisa” por implantar el turno de fin de semana en Volkswagen Navarra y el hecho de que UGT y CCOO hayan presentado sus plataformas de convenio cuando el actual sigue vigente. A su entender, la dirección y estos sindicatos estarían negociando el nuevo marco laboral al margen del comité, en una estrategia que vinculan con las próximas elecciones sindicales.
El sindicato también critica la evolución reciente del empleo en la factoría. Recuerda que hace tres años se acordó la salida de 400 trabajadores indefinidos y contrasta esa situación con el anuncio actual de entre 500 y 1.000 nuevas contrataciones, cuya estabilidad pone en duda. En esta línea, denuncia que la empresa podría recurrir a empleo precario y salarios más bajos.
Además, LAB reclama que los aproximadamente 350 trabajadores eventuales con contratos de interinidad pasen a ser indefinidos, al considerar que ocupan puestos estructurales. También recuerda que la Inspección de Trabajo obligó recientemente a convertir en fijos a 93 empleados temporales tras una denuncia del sindicato.
Por un mejor reparto del empleo
Frente a este escenario, LAB defiende un modelo basado en el reparto del empleo, la reducción de la jornada laboral y la igualdad salarial, y asegura que está dispuesto a negociar calendarios siempre que se garantice “a igual trabajo, igual salario” y un acceso al empleo “universal, no sectario”.
Por último, Portillo aseguró que el margen de maniobra del comité es “nulo” y calificó la situación en la planta como “un cortijo”, al tiempo que acusó a la empresa y a UGT y CCOO de recurrir a la flexibilidad laboral en función de las necesidades productivas.