Como cada 1 de mayo, desde 1987, los pastores americanos de Sunbilla celebraron su fiesta anual. Un día marcado en rojo en el calendario que comenzó en Bustitz Ostatua con el aperitivo, donde no faltó el highball.
Una comida y una larga sobremesa, donde seguro se recordó aquellos tiempos en EEUU, puso fin a un bonito día, y que aunque cada vez sean menos, seguirán celebrando los próximos años sin fallar.