La capacidad de "transformar innovación, conocimiento y recursos biológicos en actividad industrial" ha protagonizado este jueves la segunda jornada de los Bioeconomy and Competitiveness Days 2026 - Bioecomp.
El encuentro ha estado coorganizado por el Gobierno de Navarra, la sociedad pública Sodena y la Asociación Europea de Ciudades y Regiones para la Gestión Sostenible de los Recursos (ACR+). En él, representantes europeos, empresas, centros tecnológicos y entidades especializadas han podido conocer el ecosistema de bioeconomía con el que cuenta Navarra y pretende "liderar la transición industrial".
De esta forma, tras visitar el miércoles el Centro de Biorrefinería y Bioenergía del CENER y el Laboratorio de Biología Sintética del Iris Lab, los asistentes a Bioecomp, un tercio de procedencia internacional y la mitad llegados de fuera de Navarra, han recorrido el showroom instalado en Baluarte. Una instalación donde catorce empresas de la Comunidad Foral han exhibido sus últimas propuestas en ámbitos como la valorización de recursos, el uso de biomateriales o la descarbonización industrial.
Una a una
Las compañías participantes han sido: Aislanat, Allbiotech, Betelu Myco Trace, Cocuus, Isanatur, MOA Foodtech, Nanogrow Biotech, Ingredalia, LEV20250, Biosasun, Envirohemp, SBS Thermal Technologies, Smurfit Westrock y Storopack, detalla en un comunicado el Ejecutivo foral.
Previo a la celebración de esta actividad, el consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, ha expresado en el arranque de la segunda jornada de Bioecomp que "la bioeconomía ya no es un concepto teórico y Navarra tiene la receta para convertirla en una fortaleza industrial como ha quedado demostrado con este showroom".
En ese sentido, Irujo ha insistido en que la propuesta de la Comunidad Foral "se basa en el uso sostenible de los recursos biológicos como plantas, animales, microorganismos y residuos orgánicos para producir bienes y servicios". "La profundización en este modelo nos permitirá tener mayor soberanía, una economía menos atada a los recursos fósiles, además de una mayor competitividad", ha comentado.
Mesas de debate
Junto al showroom, la segunda jornada ha incluido tres mesas de debate sobre bioeconomía, presentando el ecosistema de este modelo de Navarra, cómo las regiones la pueden impulsar, así como los desafíos y oportunidades a los que se enfrentan las empresas que han decidido incorporarla a su actividad diaria. Este es el caso, por ejemplo, de dos compañías ubicadas en Navarra como Viscofan y Smurfit Westrock.
Durante su diálogo, representantes de estas empresas han coincidido en que el uso de materias primas renovables, la circularidad y la innovación "representan una oportunidad para generar valor económico y avanzar hacia modelos productivos más sostenibles". Asimismo, han identificado como desafíos la adaptación del marco regulatorio europeo y la necesidad de "reforzar la viabilidad económica" de determinadas soluciones biobasadas para facilitar su implantación a gran escala.
En el caso de las regiones, se han presentado experiencias de Emilia-Romagna, la región de Oslo y Catalunya, resaltando el papel que desempeñan los territorios en el avance hacia una bioeconomía "más sostenible, circular y competitiva". Moderada por ERRIN, la Red Europea de Investigación e Innovación Regional, la sesión ha analizado cómo las administraciones regionales están trasladando sus estrategias a medidas concretas de apoyo a la innovación, la inversión, la investigación y el escalado de soluciones biobasadas.
Navarra, por su parte, ha contado con la participación de INTIA, CENER, UCAN y LEV2050, para reflexionar sobre el ecosistema actual de bioeconomía y las oportunidades que ofrece de desarrollo bioindustrial. En el panel se han puesto de relieve las fortalezas con las que cuenta Navarra para avanzar hacia un modelo de bioeconomía circular, entre ellas "un sólido sector primario, una base industrial consolidada y un ecosistema científico y tecnológico de referencia".
Primera jornada
Al margen de esta segunda jornada, los Bioeconomy and Competitiveness Days 2026 arrancaron oficialmente este miércoles con un acto de bienvenida en Baluarte, a cargo del consejero Mikel Irujo y Françoise Bonnet, secretaria general de la Asociación Europea de Ciudades y Regiones para la Gestión Sostenible de los Recursos (ACR+).
Esta última recordó que "la bioeconomía circular no se trata solo de recursos biológicos o nuevas tecnologías, sino de reunir toda la cadena de valor", lo que permite una poderosa colaboración entre sectores, territorios y gobernanza.
Los asistentes, además, conocieron la Estrategia Europea de Bioeconomía de la mano del responsable de Política Ambiental de la Comisión Europea, Guillermo Gea, quien destacó que la citada iniciativa "promueve un aprovechamiento sostenible de los recursos biológicos renovables para impulsar una economía circular, que reduzca la dependencia de los combustibles fósiles y refuerce la competitividad industrial europea". "Aspiramos a construir una Europa más resiliente y autónoma frente a los retos geopolíticos, climáticos y de abastecimiento", añadió.
Siguiendo este mismo argumento, el economista y analista político de la Comisión Europea DG JRC, Dimitrios Pontikakis, presentó un modelo de simulación para ayudar en la selección de políticas eficaces en estrategias de bioeconomía en el territorio.
Un valor de varios billones de euros
Por su parte, Jukka Kantola, presidente ejecutivo de la Asociación Mundial de la Bioeconomía expuso las Oportunidades de la bioeconomía para la industria europea para "pasar de una aspiración estratégica a convertirse en una realidad industrial". En este sentido, afirmó que "la bioeconomía global ya tiene un valor de varios billones de euros, pero su verdadero potencial dependerá de nuestra capacidad para escalar las soluciones desde la innovación hasta el mercado".
Kantola destacó también el papel de los ecosistemas regionales en la competitividad europea y puso a Navarra como ejemplo de cómo la colaboración entre empresas, centros tecnológicos e instituciones "puede traducirse en fortaleza industrial". "Las regiones que logren conectar especialización, innovación y financiación serán las que lideren la próxima fase de crecimiento de la bioeconomía", indicó.
Asimismo, advirtió de que Europa "debe superar los obstáculos que todavía dificultan el desarrollo del sector". Según explicó, "la fragmentación de la gobernanza, la complejidad regulatoria y la insuficiente financiación para proyectos en fase de escalado siguen frenando la creación de nuevos mercados". Por ello, defendió que "la preparación de la gobernanza es una condición previa para la preparación del mercado" y reclamó una acción coordinada entre regiones, industria y agentes financieros.
Sesiones paralelas y Asamblea de ACR+
El encuentro se completará este jueves con una serie de sesiones paralelas centradas en agroalimentación, biomateriales y en salud y cosmética. Tras la exposición de conclusiones de las mesas paralelas, Iñaki Larraya, director gerente de Sodena, clausurará el evento.
Y ya por la tarde, la Asociación Europea de Ciudades y Regiones para la Gestión Sostenible de los Recursos (ACR+) celebra su Asamblea General, donde Navarra aspira a asumir su presidencia.