Zabalegui se cuela en la portería
la jugadora de marqués de la real defensa, única portera de un interescolar con más de 100 guardametas
PAMPLONA. Cada año que pasa es más común ver a chicas que forman parte de las diferentes plantillas del Interescolar. Poco a poco se han ido abriendo hueco en un torneo que comenzó sin apenas representación femenina, pero en el que actualmente es habitual encontrarse con muchas que se han convertido en piezas clave en sus respectivos equipos. Son futbolistas que se adaptan a cualquier posición del campo, pero a las que todavía se les resiste uno de los que más responsabilidad conlleva: la portería.
Nahia Zabalegui Ozcáriz, del colegio Marqués de la Real Defensa de Tafalla, llegó a esta edición dispuesta a romper con esa barrera. Portera durante el año en el equipo alevín Tafatrans, de fútbol sala, se enfundó por primera vez los guantes en el Interescolar el pasado 23 de diciembre ante Amaiur.
Algo nerviosa por tener enfrente a los mejores goleadores de los distintos colegios, pero valiente y decidida, no dudó en inscribirse, junto con varios amigos, en la lista de jugadores que representarían al centro tafallés en este Interescolar. “Noto los nervios propios de los partidos, como cuando disputo los encuentros con mi equipo de fútbol sala, pero me gusta mucho este torneo y estaría encantada de repetir el año que viene -es un año más pequeña que la mayoría de participantes y podría disputar también la próxima edición-”, señala. Seguidora del Barça, reconoce no admirar a un portero concreto: “me fijo un poco en todos porque es lo que me gusta y me sirve para aprender”. Respecto a una posible participación como jugadora, lo tiene claro: “no me gustaría, porque lo mío es parar”.
Única portera de esta edición, sus entrenadores destacan de ella, sobre todo, “el hecho de que se haya animado a venir. Se nota que le gusta y que tiene mucha ilusión. Y eso es muy importante”, concluyen.