La Procesión del Santo Entierro, acto central de la Semana Santa pamplonesa, ha vuelto a tomar las calles este Viernes Santo tres años después de que lo hiciera por última vez.
La procesión reunió a más de 2.000 participantes y a miles de personas que siguieron este desfile de estilo castellano, austero y cargado de simbolismo, en el que se representa la Pasión y muerte de Cristo a través de emblemáticos pasos como La Última Cena, El Sepulcro o La Dolorosa, una de las imágenes más veneradas que cierra la procesión antes de ser trasladada en silencio a la iglesia de San Lorenzo. Un recorrido de más de dos kilómetros que volvió a emocionar a la ciudad y a poner en valor una de sus tradiciones más representativas...