“Falta la guinda al pastel para hacer un año redondo y dejar a Palacios donde se merece, en Segunda B”
Juan Ángel Seguro (México, 1984) ha jugado en Osasuna, Real Unión, Ceuta y en Alemania. Ahora en el Izarra, y su gol ante el Numancia B puede valer un ascenso.
pamplona - Enhorabuena por el gol y la victoria. ¿Cómo vio el partido y cómo se sintió cuando marcó, ya casi finalizando el encuentro?
-Teníamos el control, estábamos haciendo más méritos para marcar y, al final, se dan un cúmulo de circunstancias que no son las habituales porque no soy yo el encargado de ir a rematar y sí suelo sacar los córners y faltas. En este caso me animé, a veces es intuición, y saliendo del banquillo me decidí a rematar. Conecté muy bien con el balón y entró por el único sitio que podía entrar. Muy contento.
¿Hubo mucha celebración en el vestuario u os la guardáis?
-Estábamos eufóricos, pero somos conscientes de que hay que ir allí con toda la prudencia del mundo porque no llevamos una renta muy holgada. Afrontamos el partido con intenciones de ganar, de meter un gol como sea.
¿Confiáis plenamente en vuestras posibilidades?
-Por supuesto. El Numancia me pareció un buen equipo, ordenado, con jugadores arriba muy rápidos. En los detalles estará la eliminatoria. Pero desde que nos clasificamos para el play off se ha visto al Izarra que todos queríamos. Esa seña de identidad, de ser un equipo incómodo, que ejerce mucha presión. Falta la guinda al pastel para hacer un año redondo y dejar a Palacios donde se merece, en Segunda B. Sería el mejor homenaje para él y para el equipo.
En estos casos, el propio jugador tiene una motivación especial. ¿Qué os ha dicho el entrenador?
- Que tenemos que afrontar la semana con una final por delante. En cuanto a motivación, ¿a quién no le gusta jugar un partido para ascender? Esta eliminatoria final la queremos jugar todos, pero lo bueno es que el vestuario está unido, somos amigos y juegue quien juegue lo hará fenomenal.
A nivel personal, ¿cómo califica la experiencia que está viviendo en el Izarra?
-Ha sido una temporada difícil y complicada después de once años dedicándome exclusivamente al fútbol y compaginando con trabajos de media jornada. El presidente apostó por mí y empecé muy bien, me encontré muy cómodo con Miguel González -el entrenador-, pero a partir de la Copa del Rey las cosas se torcieron. Con Luis Erro perdí peso en el equipo, no se jugaba a un fútbol que me beneficiaba y, entonces, te tienes que adaptar. Fueron muchos cambios en poco tiempo; perdí la chispa, las lesiones no me han respetado como quería y no he llegado del todo bien al final de liga. Ahora, Diego Prendes -el entrenador- es un compañero más, marcamos los límites pero sabemos que tenemos una confianza absoluta. Todo lo malo pasó y se ha demostrado que el equipo tiene potencial.
Ha pasado por Osasuna, Real Unión, Ceuta, Alemania y Sestao River. ¿Qué está aportando al Izarra?
-Primero la experiencia de haber jugado en categorías superiores y el saber que en estas eliminatorias va a haber momentos para todo y para todos. Intento ayudar a los jóvenes, a que sean pacientes, que respeten cuando juegan, que disfruten. En cuanto a mi fútbol, no soy un portento físico pero ayudo con mis pases de gol, de sacar bien el balón y estar bien posicionado. En definitiva, marcar la diferencia que se me exige porque son muchos años y puedo aportar ese plus de creatividad. En eso sé que soy bueno y confío en mis posibilidades.
Siendo nuevo en la categoría, ¿qué ha aprendido de la Tercera navarra?
-Que es muy complicada y que exige estar cada día al 100%. Si te relajas y bajas el pistón en motivación y ganas, te ganan en cualquier sitio. Juegas con el nombre del Izarra y como club te tienen respeto, juegan al 100% y no podemos nosotros hacerlo al 70. También pienso que es bonita y se ha demostrado que tiene nivel, que hay jugadores muy aprovechables para categorías superiores.
¿El objetivo del club se cumplió hace tiempo o el último fin es ascender?
-En principio era ganar la Liga y revalidar el título, así tienes más opciones de subir. El Izarra tiene que ser un serio aspirante a ascender año tras año, y eso siempre lo hemos tenido en mente durante la temporada.
Como hemos dicho, jugó en Osasuna y debutó de la mano de Javier Aguirre en la temporada 03/04. ¿Cómo está viviendo la situación actual del club?
-Lo bueno es que se han salvado. Creo que se ha pasado por el peor momento de la historia de Osasuna y la realidad es dura porque ves al equipo de tu tierra, donde te has formado, pasándolo mal, y eso a nadie le gusta. Han sido un cúmulo de despropósitos a nivel institucional y, además, los cambios de entrenador e idas y venidas de jugadores hicieron que el equipo entrase en una dinámica negativa hasta jugárselo todo en el último minuto. Fue un excompañero, Javier Flaño, quien metió el gol de la salvación y al crecer con él, me sentí muy identificado. Me alegré mucho por él.
¿Cuál cree que es la solución a nivel deportivo?
-Osasuna tiene que apostar por la cantera. Los jugadores de casa siempre han sabido salir de estas situaciones. En Segunda B llevaban muchísimos años y cuando descendieron me dio rabia porque la gente no era de casa. Muchas cosas no se han hecho bien, pero les deseo lo mejor.
Precisamente, Osasuna Promesas también se juega el ascenso. Al contrario que vosotros, lo tiene más complicado. ¿Qué les diría?
-Que sean pacientes porque tendrán sus oportunidades. Hay que mantener la portería a cero y llegar con vida hasta los últimos 20 minutos.
¿Con qué experiencia se queda después de su larga trayectoria?
-Con ningún momento en concreto porque todos ellos los recuerdo con mucha ilusión. El ascenso con el Real Unión fue muy bonito y ese año eliminamos al Madrid en la Copa y fue impresionante. No me puedo olvidar del debut con Osasuna con solo 19 años. También jugué contra el Barça de Ronaldinho. Y, por supuesto, del gol del otro día con el Izarra, que ojalá valga un ascenso.
¿Su futuro está en Estella?
-Voy año tras año, pero ahora miro más al tema laboral. He estado jugando a fútbol muchos años y esto se acaba. Sigo muy implicado con este deporte y por eso firmé con el Izarra, donde me tratan de maravilla. Tengo la ilusión de seguir jugando aquí. Es donde mejor estoy.