pamplona - La AD Cabanillas quiso desmarcarse de lo escrito en el acta arbitral y ofrecer su propia versión de lo acontecido en el partido contra el Lerinés.
El choque fue suspendido en el minuto 83 ya que, según explicó en el acta el árbitro, Simon Trzeciak, su asistente recibió “tres impactos con objetos sólidos (probablemente piedras) en cabeza, hombro y espalda, sin producirle lesión”.
La AD Cabanillas tiene una visión diferente sobre lo ocurrido en el partido, pero se desvincula totalmente de cualquier acto violento. “La AD Cabanillas, en primer lugar, quiere mostrar su condena a todo acto o comportamiento violento que tenga lugar en un campo de fútbol. Velando siempre entre todos sus componentes por el juego limpio, la deportividad, y el respeto al adversario, a los árbitros y al público”, expuso el club.
En cuanto a los propios hechos, tampoco existe una versión clara y definida de lo acontecido y desde la asociación consideran que el árbitro sobredimensionó el suceso en el acta que escribió tras suspender el encuentro. “Comunicar que desde el club se están investigando los hechos reflejados en el acta sobre el lanzamiento de un puñado de gravilla por parte de un espectador, sin causar ningún tipo de daño, al asistente. Que lamentamos y condenamos el hecho y acataremos la sanción correspondiente. Pero lo reflejado en el acta desde este momento no se ajusta a la realidad de lo ocurrido”, afirman. En lo relativo al abandono del terreno de juego por parte del trío arbitral también hay versiones diferentes, y desde el club, aseguran que el asistente se tiró al suelo sin que nadie le tocara.
Por último la AD Cabanillas expresó que espera que su versión “también sea tenida en cuenta por el Comité de Competición y que tal actuación de un arbitro asistente no se vuelva a repetir en ningún terreno de juego”. - D.N.