El Partido Nacionalista Vasco ha dado este viernes el banderazo de salida a un nuevo curso político que, como el jueves reflejaba el lehendakari, Imanol Pradales, tras el primer Consejo de Gobierno posterior a las vacaciones, se presenta marcado por el ambiente convulso que impera tanto en el ámbito del Estado como en el panorama internacional. A la reunión matinal que en Getaria mantuvo el Euzkadi Buru Batzar (EBB) le seguía un mitin vespertino en Zarautz en el que ha intervenido el presidente de dicho órgano, Aitor Esteban. El mandatario jeltzale abordaba multitud de temas, pero se mostraba especialmente firme en el rechazo a las tentaciones de incurrir en injerencias que, en el contexto de inestabilidad absoluta que se vive en la política a nivel del Estado, puedan llegar desde un Gobierno del PSOE inmerso en una situación comprometida. “No vamos a consentir en absoluto que desde Madrid se impongan políticas que afectan a la vida diaria de nuestra ciudadanía, nuestras ciudades y nuestros barrios”, afirmaba.
En la línea de lo manifestado un día antes por el lehendakari, que abogaba por “profundizar en la agenda vasca”, Esteban hizo una encendida defensa de “nuestro autogobierno, porque es una herramienta que ponemos a trabajar cada día, desde nuestras instituciones”. En muchas de ellas forman gobierno junto al PSOE. “Que nadie lo dude: vamos a ser constructivos y vamos a hablar continuamente con el Partido Socialista en las instituciones vascas puesto que estamos en coalición y tenemos que llevar de la mano los asuntos de este país”, explicaba. Sin embargo, evidenció su malestar con las actitudes de ciertas autoridades socialistas y, más en concreto, con la de la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia. Esta misma semana, la representante del Ejecutivo central declaró que la situación que se da en Gasteiz, con decenas de personas precedentes de Mali que duermen en la calle a la espera de poder hacer el papeleo para su solicitud de asilo, no se viviría en el caso de contar con el macrocentro de acogida con 350 plazas que el Gobierno de Pedro Sánchez pretende abrir en la capital alavesa, en contra del criterio del PNV, entre otras fuerzas que se oponen a su apertura. “Creemos que es una decisión nefasta, equivocada y que lo único que puede hacer es estropear la convivencia y obstaculizar las soluciones para la integración social de los migrantes en nuestro país. Camina el Gobierno español en un sentido diferente al que hemos seguido en Euskadi. La experiencia nos ha demostrado que nuestro modelo funciona mejor”, ha dicho Esteban.
Las dirigidas a Garmendia no fueron las únicas críticas que el presidente del EBB vertió contra el PSOE, al que acusó estar “pegado al poder como una lapa” en Madrid, pese a que “no tenga mayoría para gobernar porque algunos de sus socios con como el perro del hortelano, ni quieren gobernar ni dejan gobernar”. Citaba también las “discusiones bizantinas sin buscar acuerdos” en las que está enredado con el PP, “incluso en asuntos tan serios” como los incendios. Y se detuvo en la acusación del Gobierno a las comunidades autónomas gobernadas por los populares de no ejercer sus competencias ante esta catástrofe para lanzar un “aviso a navegantes” ante posibles maniobras: “Cuidado con pretender con esta excusa centralizar competencias que afecten a la Comunidad Autónoma Vasca o a la Comunidad Foral de Navarra. Las competencias en estos asuntos son de nuestro país y no vamos a permitir que se retroceda ni un ápice en ese ámbito”.
Otra formación contra la que cargaba con dureza Esteban es el Partido Popular, del que ha dicho que es “un partido sin brújula”. No obstante, centró sus dardos en su secretario general, Miguel Tellado, quien en una visita realizada el miércoles a Donostia calificó al PNV de “trampantojo”. Utilizando la primera sílaba de esa palabra, tram, Esteban ha calificado a Tellado de “tramoyista” y de “trampal”, término que el diccionario define como pantano o ciénaga. “Son una ciénaga del insulto y la mentira; un lodazal de improperios”, añadía. En este sentido, recordaba que Tellado acusó al propio Esteban de mentir al decir que no conocía a Antxon Alonso, socio del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, implicado en una presunta trama de corrupción. “Lo repetiré por última vez: ni conocía ni conozco a Antxon Alonso, ni fue intermediario de nada con el PNV”, ha insistido el dirigente jeltzale, que cree que les “acusan falsamente” de mentir porque “quizás están acostumbrados a hacerlo”.
"No se está mojando ni en la ducha"
También tenía reproches Esteban para Bildu, “un partido que no se está mojando ni en la ducha, que es más imagen que programa”. Le afea que “no construye, sino que bloquea iniciativas”, que “está obsesionado con el poder” y que quiere que el Gobierno de Sánchez “se mantenga cueste lo que cueste porque si no, su protagonismo va a desaparecer automáticamente”. El líder del EBB comparaba las formas de hacer del partido de Otegi con las del PNV: “Lo de Bildu es la épica del relato y lo nuestro es la ética del proyecto. Mientras unos hacen actos simbólicos, se sacan fotos con unos o con otros, nosotros levantamos Euskadi con proyectos reales”.
Esteban añadía que Bildu generó “las condiciones ideológicas para que surgiera GKS” y que la lucha entre ambos les provoca problemas a muchos pueblos. De ese “caldo” provienen, a su juicio, los ataques sufridos este verano por policías municipales y agentes de la Ertzaintza. Y hacía un alegato en defensa de este cuerpo: “Estamos con la Ertzaintza. Es una Policía democrática, una parte importante de la construcción de Euskadi”.
Lauaxeta o Txiki y Otaegi
El presidente del EBB también ha salido al paso de la polémica surgida en torno al recuerdo de los miembros de ETA Txiki y Otaegi, de cuya muerte en los últimos fusilamientos del franquismo se cumplirán en breve 50 años. Sobre la aparición esta semana en Mungia de una pancarta en la que se recordaba que “los mismos que mataron a Lauaxeta mataron a Txiki y Otaegi”, Esteban decía que “no hay comparación” entre estos últimos, pese a estar de acuerdo en que su ejecución fue un “asesinato salvaje e inaceptable”, y el poeta vinculado al PNV y fusilado durante la Guerra Civil. “Los valores de Lauaxeta no eran los de ETA”, apuntaba, recordando que a este “nunca se le ocurrió matar gente, secuestrar, atemorizar o amenazar”. Por todo ello, tiene claro que “nuestra referencia no son Txiki y Otaegi, sino Lauaxeta y su conducta”.
Listas preparadas
Frente a todo este ruido, “ni palabrería ni palabras gruesas”, defiende Esteban, centrado en “sacar proyectos adelante”, como el de mantener el arraigo de Talgo en Euskadi. Y ante la posibilidad de unas elecciones anticipadas, algo que “no sería de extrañar”, aseguraba que “el PNV ya está preparado, ya tiene sus listas preparadas dispuestos a crecer un peldaño más”. Algo que también quieren hacer en próximos comicios, como los municipales. “Estoy convencido de que vamos a dar un salto importante”, concluyó.