pamplona - En el entrenamiento de ayer pidió llevarse el balón, firmado por sus compañeros. Anaitz Iragi, un defensa que recuerda haber marcado su último hat trick en infantiles, todavía se frota los ojos al recordar el partido del sábado, en el que volvió a anotar tres goles en un partido. Un encuentro bonito que sólo empañó no haber podido certificarlo con un triunfo.

A sus 25 años, piensa más en el equipo y se apresura a señalar que “cambiaría los tres goles por haber marcado uno y que hubiera supuesto los tres puntos”. Aun así, tienen que dar por bueno el empate (4-4) después de ir perdiendo 2-4 en el minuto 86. “Defensivamente tenemos que ajustar alguna cosa, porque hemos encajado nueve goles en dos partidos, pero en este último estuvimos acertados de cara a puerta”. No olvidará estos tres goles. Sobre todo el tercero, un bonito regalo de su compañero Gorka Bacáicoa. “Marcar tres me sorprendió hasta a mí. El primero llegó en el rechace de una estrategia, el segundo lo metí de cabeza a la salida de un córner y el tercero fue de penalti. El especialista en tirarlos es Gorka, el capitán, pero al señalar el penalti cogió el balón, me buscó y me lo dio para que lo tirara yo y metiera el hat trick. Un detallazo”.

Así que no podía fallar. Y eso que a sus espaldas llevaba el peso de haber errado su último lanzamiento en Tafalla, con empate a cero en el marcador. “Presión sí que tenía. No lo podía fallar. Y entró. Es algo muy bonito, pero en la situación en la que estamos, prefiero lo colectivo a lo individual. Los hubiera cambiado por la victoria. Nos hacen falta puntos”.

Ahora tiene en su cuenta “cinco goles más uno”. “He marcado cinco, pero el árbitro me puso en el acta uno que rematé al larguero y un defensa del Egüés se metió en propia puerta. Me sirve para vacilar a los delanteros del equipo”, bromea. Da mérito al rendimiento que están sacando a las acciones a balón parado. “De los cinco que he metido, tres han sido de estrategia y uno de penalti y el otro central, Arenaz, también ha marcado uno de estrategia. Es el laboratorio de Raúl (Marco) y Patxi (Goñi)”.

Con un equipo joven, renovado como todos los años, Anaitz tiene confianza en salir adelante. “La filosofía del Txantrea es ir sacando gente joven y plasmar lo que se trabaja desde abajo. En verano se fueron jugadores como Joseba (Calahorra), Aser (Tudelano), Joni (Peña Sport), Fermín (Mutilvera), Josetxo (Izarra)... Cada año toca hacer puzzle, pero la dinámica de juego es buena. A los veteranos nos toca levantar la cabeza y animar al vestuario cuando no acompañan los resultados”. - M.J. Armendáriz

Trabajo. Ciudad Deportiva de Sarriguren.

Trayectoria. Empezó en el Txantrea en Primera Infantil y siempre ha estado en la cantera hasta que hace tres años recaló un año en el Beti Onak. Desde su regreso, esta es la tercera temporada en el club azul.