César Palacios ya puede decir que ha debutado con el Real Madrid en partido oficial. El centrocampista, hijo del excapitán de Osasuna del mismo nombre, se estrenó con el primer equipo blanco en el choque de octavos de final de la Copa del Rey ante el Albacete, un duelo que terminó con la eliminación madridista (3-2) y que quedará marcado para siempre en la carrera del joven futbolista de 21 años.

Palacios saltó al césped en el minuto 75, con el marcador igualado (1-1) y el encuentro abierto. Poco después de su entrada, el Albacete se adelantó con el 2-1, pero el Real Madrid logró forzar el empate en el tiempo añadido gracias a un cabezazo de Gonzalo, compañero de cantera del soriano. Cuando todo apuntaba a la prórroga, Jefté firmó el 3-2 definitivo en el minuto 93, sin margen ya para la reacción blanca. En los minutos que estuvo sobre el campo, Palacios dejó detalles.

El debut llega, además, de la mano de Álvaro Arbeloa, con quien Palacios mantiene una estrecha relación deportiva desde su etapa en el Juvenil División de Honor del Real Madrid. Arbeloa asumió aquel equipo en la temporada 2022/2023 y convirtió al centrocampista en una de sus piezas clave. Ese curso, Palacios fue titular indiscutible, superó la veintena de goles y levantó tanto la Copa de Campeones como la Copa del Rey Juvenil.

Formado en la cantera del Numancia, Palacios llegó al Real Madrid en 2020 y su progresión ha sido constante, aunque no exenta de obstáculos. En el verano de 2024 participó en la pretemporada del primer equipo en Estados Unidos y debutó en un amistoso ante el Milan en Chicago, pero una grave lesión de ligamento cruzado apenas seis minutos después frenó en seco su ascenso. Tras meses de recuperación, regresó a los terrenos de juego en abril de 2025 y esta temporada ha vuelto a mostrar su mejor versión.

Actualmente, el soriano es una de las referencias del Castilla, donde ha firmado números destacados en Primera RFEF y se ha consolidado como fijo en los onces de Arbeloa. Su estreno copero con el primer equipo, aunque marcado por la debacle, supone un paso relevante en su carrera.