El pasado 11 de enero, la Mutilvera ganaba en su visita al Náxara riojano (0-1) y con esos tres puntos salía de la amplia zona de descenso de la Segunda RFEF –bajan directamente los cinco últimos y promociona el 13º–.
Sin embargo, desde entonces ha sufrido cuatro derrotas consecutivas que le han metido de nuevo en el lío, en una situación preocupante para mantener la categoría.
Las derrotas en casa ante el Tudelano (1-4); fuera ante el Deportivo Aragón (3-2); en casa ante el Ejea (1-3); y fuera ante el Deportivo Alavés B (2-0) no solo fueron un gran frenazo sino que en dos duelos –Ejea y Deportivo Aragón– tuvieron el agravante de producirse ante rivales directos en la lucha por la permanencia.
Por todo ello, la Mutilvera está obligada a reaccionar cuanto antes, y la primera oportunidad será hoy en casa ante el Gernika (16.30 horas).
No será precisamente una tarea fácil, porque el equipo guipuzcoano está encaramado en la sexta posición en la clasificación, inmerso de lleno en la pugna por acceder a la fase de ascenso a Primera Federación.
En el partido de la primera vuelta, la Mutilvera sufrió una dolorosa derrota en Gernika, ya que todo su trabajo se vino abajo con el gol de los locales en el minuto 86 (1-0 final). Pero ese encuentro tuvo la virtud de demostrar que el equipo navarro puede plantarle cara a uno de los grandes de la categoría, y buscar esos tres puntos que podrían darle un gran impulso en la tabla y una gran inyección de confianza.
Todo le va a hacer a la Mutilvera para sacar adelante un complicado partido.
Por su parte, el Tudelano jugará mañana (12.00 horas) en Nájera ante el Náxara, en busca de tres puntos para intentar asaltar el segundo puesto y procurar acortar distancias con el líder, un Real Unión que tiene una difícil visita al Sestao, quinto clasificado en el Grupo 2 de Segunda RFEF.