El FC Barcelona busca cantar el alirón frente a su máximo rival
Un empate bastaría a los culés para alzarse con su 29.º título de Liga, frente a un Real Madrid que se aferra a su orgullo para evitar que el eterno rival celebre el campeonato en su propia cara
El Clásico de la jornada 35 de LaLiga se presenta como el partido definitivo para decidir el trofeo. FC Barcelona y Real Madrid se miden hoy a las 21:00 horas en un Camp Nou que se vestirá de gala para lo que se presupone que puede ser una fiesta azulgrana. A los culés les vale el empate para proclamarse campeones frente a su máximo rival.
Una coincidencia que solo se ha producido una vez en toda la historia del campeonato. Fue en un Barça-Madrid de 1932, cuando los merengues se alzaron con el título en Les Corts tras un empate a dos. Por lo tanto, es una oportunidad de oro para que los catalanes igualen esa cuenta pendiente y asesten un nuevo golpe a la crisis blanca del Real Madrid.
El historial de enfrentamientos global entre ambos conjuntos es también muy parejo. En los 263 partidos que han disputado, 106 han caído del lado del Madrid, 105 del Barça y 52 de ellos han acabado en tablas. Una nueva ocasión para que los barcelonistas equilibren otra estadística, esta vez de mayor envergadura.
Un Barça camino de los 100 puntos
El FC Barcelona domina con puño de hierro la tabla de LaLiga desde hace ya meses. Los de Flick, que no han sabido encontrar esa regularidad y fiabilidad en Europa, son un seguro en el campeonato doméstico. Solo han perdido 14 puntos de 102 posibles y caminan con firmeza hacia los 100 puntos, igualando el récord del torneo que ostenta el propio Barça desde la temporada 12/13 y el Real Madrid desde la 11/12.
A pesar de ello, el equipo ha experimentado un pequeño bajón de rendimiento una vez que el título se les ha puesto muy de cara. Han sacado adelante los últimos resultados sin gran brillantez y se empiezan a vislumbrar síntomas de cansancio físico, además de que muchos de sus jugadores son conscientes de que el Mundial está a la vuelta de la esquina y cualquier lesión, por pequeña que sea, podría suponer perdérselo.
El FC Barcelona llega con la baja clave de Lamine Yamal, que llegará muy justo a la cita mundialística, y con un Raphinha en algodones, las dos mayores bazas ofensivas del equipo. Se espera que Fermín y Rashford sean quienes ocupen sus posiciones, con el atacante inglés consolidándose en ese flanco derecho.
La motivación por ganar el campeonato frente al Madrid es máxima; son conscientes de la crisis que está atravesando el eterno rival y quieren meter el dedo en la llaga. En esta línea se ha expresado el ariete culé Ferran Torres: “Estamos muy ilusionados para poder cerrar cuanto antes la Liga, además contra el Real Madrid en un Clásico, será un partido muy bonito”.
"Todos los jugadores de Primera soñamos con jugar un Clásico y tengo la suerte de haber jugado varios, pero ninguno tan especial como el de este domingo", añadió el delantero valenciano.
Por su parte, Hansi Flick, entrenador de los azulgranas, ha querido dar su opinión sobre la pelea entre los jugadores del Real Madrid: "Creo que son cosas que suceden en todo el mundo, no es algo único del Real Madrid. Me sorprendió un poco, pero no me preocupa porque no es mi equipo", declaró en la rueda de prensa previa al partido.
Al Madrid solo le queda el orgullo
A falta de fútbol y con un Real Madrid a la deriva deportiva e institucionalmente, el club blanco solo puede agarrarse a su orgullo para aplazar el alirón culé y evitar que, al menos, celebren el título en su cara.
El incidente entre Tchouaméni y Valverde ha supuesto un antes y un después en el club, protagonizando uno de los episodios más graves de su historia. Sobre esto, Florentino Pérez ha decidido imponer una multa de 500.000 euros a cada jugador y no habrá sanción deportiva. Es por esto que el francés podrá jugar, pero el charrúa se perderá el partido por recomendación médica tras sufrir un traumatismo craneoencefálico en la trifulca con su propio compañero de equipo.
Esta situación propició que todos los focos apuntaran hacia la rueda de prensa del técnico madridista Álvaro Arbeloa. El entrenador ha querido defender a ultranza a sus jugadores y ha recordado un episodio parecido que él vivió en un vestuario: "Lo que no voy a hacer es quemarles en una hoguera pública, porque no se lo merecen. Si queréis poner algún culpable, aquí estoy yo. He tenido un compañero que ha cogido un palo de golf y le ha dado un palazo a otro.Lo que pasa en el vestuario del Madrid debería quedarse en el vestuario del Madrid y eso es lo que más me duele", declaró el salmantino.
Esta última frase viene a colación por otro de los problemas que hay en la entidad madridista. El club, con Florentino Pérez a la cabeza, está buscando a la persona que está filtrando todos los entresijos del vestuario a la prensa. Sobre esto, Arbeloa ha comentado lo siguiente: "Que se filtren cosas que pasan en el vestuario me parece una traición y una deslealtad por este escudo".
Los periodistas presentes le han preguntado si sabe quién podría ser ese jugador que está revelando los secretos, a lo que ha respondido que no lo sabe y que no trabaja "en la CIA".
El Real Madrid, al borde del K.O.
Kylian Mbappé sigue siendo duda para el partido, puesto que ayer solo realizó parte del entrenamiento con el grupo. El francés ha sido muy criticado por su imagen del otro día saliendo de Valdebebas a carcajadas después del altercado entre sus compañeros, por lo que su entrenador también ha querido defenderle: "Que un jugador salga sonriendo después de un entrenamiento es poner las cosas fuera de lugar y sacarlas de contexto. Todos sabemos el esfuerzo que hizo para venir al Madrid y a lo que renunció. Todos le hemos visto con el chándal del Madrid de niño", insistió.
Otro de los rumores que han surgido en los últimos días apunta a la falta de autoridad del técnico en el vestuario, al que, según se dice, algunos jugadores le llaman 'cono' desde el banquillo: "No voy a permitir que se aproveche esto para poner en duda su profesionalidad: es mentira que no sean profesionales, que no jueguen por problemas conmigo y que me hayan faltado el respeto... es absolutamente mentira", aseveró.
No obstante, los madridistas llegan a Barcelona con bajas clave como la del propio charrúa, Arda Güler o Ferland Mendy, que tendrá que pasar por quirófano tras sufrir una rotura en el tendón del recto femoral de la pierna derecha en el último partido.
