El Real Murcia Imperial, filial del Murcia que actualmente compite en la 1ª RFEF, será el último escollo del CD Pamplona en su carrera por ascender a la 2ª RFEF, la cuarta categoría del fútbol. El partido de ida se disputará este próximo fin de semana en el estadio Enrique Roca, anteriormente conocido como la Nueva Condomina y con capacidad para unos 31.400 espectadores, mientras que la final estatal se resolverá una semana después en las instalaciones de Beitikuntzea de Lizasoain.

El filial murciano, dirigido desde el banquillo por José David Larrosa, superó este domingo en la final autonómica al Club Olímpico de Totana. En el partido de ida ambos conjuntos empataron a uno, mientras que en la vuelta disputada este domingo por la mañana en el Enrique Roca, el Real Murcia Imperial venció por 2-1 gracias a los goles, uno de ellos de penalti, de Alejandro Hernández. En la anterior eliminatoria se deshizo del Mazarrón.

Encuadrado en el grupo 13 de la 3ª RFEF, el Imperial concluyó la Liga regular en segunda posición –al igual que el CD Pamplona– con 59 puntos, a 14 del líder, el Club Deportivo Cieza. En su plantilla, muy joven, cuenta también con talento foráneo. En la portería tiene a Saba Kajaia, meta georgiano. En la defensa está el nigeriano Kayode Adewale Adebayo; en el medio juegan Joao Vitor Hipólito Costa, franco-brasileño, y el guineano Alhassane Sylla; y en la delantera están Divine Yeboah y Emmanuel Agyemang, de Ghana.

Esta final es de una enorme magnitud para los dos clubes. Desde la entidad murciana ya han anunciado que sus abonados podrán acceder gratuitamente al Estadio Enrique Roca para presenciar el encuentro ante el Pamplona. Para ellos, la cita "promete emociones fuertes" y quieren que su campo sea "una caldera para empujar a los nuestros en este tramo final de la temporada". "El sueño está más cerca que nunca y el Imperial quiere hacerlo realidad junto a su gente", sostienen.