El ‘navarro’ Eneko Angulo (Barakaldo, 14 de febrero de 1990) es uno de los fichajes del Arsenal de este mercado que no va a llenar portadas, pero su incorporación es, como mínimo, igual de trascendental que la de quienes corren sobre el césped. Aunque su trabajo ha transcurrido lejos de los focos, el readaptador se había convertido en una pieza importante del área de rendimiento del club verdiblanco tras más de una década de trayectoria, hasta dejar la primera plantilla del Betis para hacer las maletas y desplazarse a Londres para defender los intereses del actual campeón de la Premier League y finalista de la Champions.

La marcha de Angulo es sensible para la primera plantilla verdiblanca, destacan en medios locales, dado que tanto los jugadores como el cuerpo técnico y la dirección deportiva estaban muy satisfechos con su tarea, pero la llamada del Arsenal ha dado un nuevo giro a su carrera. Por caprichos del destino, resulta curioso que el Betis se medirá al Arsenal en Dublín durante la próxima pretemporada, donde se producirá el reencuentro entre ambas partes.

Pese a nacer en Barakaldo, por motivos familiares Eneko Angulo aterrizó en Zizur con 6 años. Ligado al fútbol desde pequeño, estuvo en las categorías inferiores de Osasuna, a los 18 años este ‘trotamundos’ siguió ligado al deporte al estudiar Ciencias de la Actividad Física y Deporte en Vitoria. En su cuarto año, se marchó a Italia de Erasmus, donde descubrió mundo y, además, buscó prolongar su estancia durante un año. En el quinto, y último curso de carrera, Angulo acabó en Las Palmas gracias al programa Séneca. Fue allí donde se metió de lleno en el programa de alto rendimiento y comenzó sus primeras prácticas en el filial de Las Palmas.

Estancia en Sevilla

Al final acaba en Sevilla, junto a su pareja sevillana, la que es su actual mujer y que conoció en Italia. En la capital andaluza, Eneko Angulo compaginó un trabajo en el Decathlon mientras realizaba un máster que le dio entrada en la cantera del Betis. Era 2014 y formó parte del departamento de readaptación, inicialmente vinculado al fútbol base. Desde entonces fue asumiendo mayores responsabilidades dentro de una parcela clave en el fútbol profesional: la recuperación funcional de los jugadores lesionados y su preparación para regresar a la competición en las mejores condiciones. También estuvo vinculado al equipo femenino y al del fútbol sala de la entidad.

Angulo, junto a Fekir en una sesión de entrenamiento con el Betis. CEDIDA

En 2018, y pese a llevar cuatro años ligado de una manera u otra al primer equipo, Angulo pasó a formar parte de la primera plantilla del Betis, con el que, además de disputar competiciones europeas, se alzó con el título de Copa del Rey en la temporada 2022/2023. Como responsable de esta área, su labor consistía en diseñar y supervisar los procesos de recuperación de los futbolistas lesionados, coordinando el trabajo con los servicios médicos, fisioterapeutas y preparadores físicos para garantizar una reincorporación progresiva y segura a los entrenamientos y a la competición. Esta temporada, y mientras el Arsenal estaba disputando la eliminatoria de semifinales de Liga de Campeones, el conjunto londinense contactó con él. Una exposición en un congreso en el que coincidió con uno de los responsables del staff del Arsenal fue la vía que le abrió la puerta a esta nueva experiencia que está a punto de emprender.

Sólo hay que leer medios locales para saber que durante su etapa en Heliópolis, Angulo se ha ganado el reconocimiento interno por su metodología de trabajo y por la estrecha relación que mantenía tanto con el cuerpo técnico como con la plantilla, convirtiéndose en uno de los especialistas de referencia dentro del departamento. Ahora, tras más de diez años en el Betis, afronta el mayor reto de su carrera profesional con su incorporación al Arsenal. Su salida pone fin a una larga etapa de crecimiento dentro del club verdiblanco y abre una nueva experiencia en uno de los grandes proyectos del fútbol europeo.