ocurrió en año bisiesto. Concretamente en 1992. Fue unos meses antes de que Rubén Beloki se colgase la medalla de oro en la competición de mano individual de los Juegos Olímpicos de Barcelona, donde la pelota se incluyó como deporte de exhibición. El burladés representaba por aquel entonces la savia nueva. Sin embargo, el 28 de febrero de hace 20 años, cuando Beloki, en la actualidad ya retirado, todavía no había debutado como profesional, dos hombres curtidos en mil batallas se calaban las txapelas del Campeonato de Parejas. Salvador Bergara, ahora enrolado en las filas de Asegarce como director deportivo de la operadora bilbaína, y Fernando Arretxe, que por aquel entonces seguía siendo zaguero antes de probar como delantero, ganaron una final disputada en Vitoria y en la que Unanue y Ceceaga les dieron algo más que guerra (22-18).

El título se convirtió en el segundo y último de un Bergara que, a sus 39 años, apuraba sus últimos años como profesional. Sin embargo, la edad no supuso ningún obstáculo. Y es que Arretxe también contaba ya por aquel entonces con 30 años y no era precisamente un pelotari novel. Juntos sumaban casi 80 años, pero también mucha experiencia y calidad a raudales. Con estas armas les bastó para hacerse con las txapelas.

Tanto Bergara como Arretxe ya conocían las mieles del éxito en el Parejas antes de disputar aquella final. El zaguero de Luzaide defendía el título que había conquistado un año antes en compañía de Julián Retegui, mientras que el delantero de Echalar había encadenado dos triunfos consecutivos en la competición en los años 85 y 86. Ambos en compañía de Martinikorena. Y es un dato a tener en cuenta, ya que desde entonces no habido ninguna pareja que, como tal, haya sido capaz de enlazar dos títulos consecutivos en la citada competición (anteriormente sí, ya que Onaindia y Urcelay II fueron campeones de las dos primeras ediciones del campeonato, en 1941 y 1943 -en el 42 no se jugó-, mientras que Bengoetxea IV y Maiz II repitieron en 1983 y 1984).

Unanue y Ceceaga también acumulaban una gran experiencia a sus espaldas, pero no les alcanzó para derribar a una dupla que aguantó el tipo durante los 80 minutos que duró un partido en el que Salvador Bergara se apuntó un total de cinco tantos con el disparo inicial, mientras que Unanue solo pudo firmar uno.