Romay y Beirán dan pautas para los padres
Los dos exjugadores internacionales dieron consejos también para entrenadores de base
Pamplona. Fernando Romay y José Manuel Beirán reunieron ayer a un centenar de personas en la Casa de Cultura de Zizur donde dieron una charla en la que ofrecieron pautas para padres de jugadores y para entrenadores de base. Los dos exjugadores aderezaron sus consejos con anécdotas que hicieron disfrutar a todos los presentes.
"Si el niño se divierte, será mejor jugador". Bajo esa premisa inició José Manuel Beirán la charla. El exjugador internacional es psicólogo y ha trabajado en diversos clubes donde trataba con padres. Además, es un ejemplo claro de padre de jugador ya que sus hijos juegan profesionalmente, uno en EBA y otro es Javier Beirán, alero del Gran Canaria de la Liga Endesa. El psicólogo puso el énfasis en que lo importante es que los chavales den "el cien por cien y disfruten jugando al baloncesto". Además, recordó que el niño se fija en sus padres y que si estos faltan al respeto al árbitro o al entrenador, el pequeño lo repetirá.
"El papel fundamental de los padres del jugador es simplemente apoyar, escucharles, no interrogar y dar seguridad al jugador. Ellos son los protagonistas, los padres no pueden tener más ilusión que sus hijos ya que si les queman, pueden acabar dejándolo", comentó Beiran. Mientras, Romay también comentaba lo que iba diciendo su compañero de charla. "Los chavales tienen que saber que los esfuerzos de hoy, tendrán recompensa mañana. Mientras que los padres tenemos que saber que depende de que actitudes tomemos podemos convertirnos en una fuente de presión hacia nuestros hijos", afirmó uno de las figuras más importantes de la historia del baloncesto estatal con sus 2 metros 13 centímetros.
Según comentó Beirán, hay "estudios" que confirman que "la mayor motivación de un chaval es mejorar. Para eso tienen que divertirse, no es ganar lo principal. Los niños se tienen que equivocar para aprender de sus errores".
Además, hablaron de la relación que tiene que haber entre los padres y el entrenador de su hijo. "Hay que formar un equipo con el entrenador para que al niño no le lleguen dos órdenes diferentes y se vuelva loco", afirmó Romay.
Por otra parte, comentaron la importancia que tienen los estudios en la formación del jugador. "Los estudios y el baloncesto son compatibles y se ayudan mutuamente para que a los chavales les vaya bien en ambos ámbitos. El deporte es un acicate para los estudios", dijo José Manuel Beirán.
En conclusión, una interesante charla que duró dos horas en la que los asistentes aprendieron y se rieron con lo que contaron tanto Beirán como Romay.