pamplona - “Por una temporada ilusionante”. Estas fueron las palabras de Javier Sobrino, presidente de Planasa Navarra, en la presentación de la plantilla para la actual campaña. Y de momento, cuando solo ha pasado la primera mitad de la temporada, parece que sus deseos se han hecho realidad.
El equipo ha logrado diez victorias en los catorce partidos jugados -lo que ha permitido auparlo hasta el liderato de la categoría-. Un registro que en los ocho años de historia del club nunca antes se había conseguido después de haber terminado la primera vuelta.
“Decíamos en septiembre que esperábamos tener una temporada ilusionante y los hechos han confirmado nuestras predicciones después de catorce partidos. Con diez victorias, decir que hemos cumplido sobradamente los objetivos es poco decir. Hemos firmado la mejor primera vuelta en los ocho años de historia del club y eso es un éxito total en todos los aspectos”, apuntó Javier Sobrino.
El máximo mandatario del club, junto con Sergio Lamúa, entrenador del equipo, hizo ayer por la mañana balance de la primera mitad de la temporada después de que concluyera la primera vuelta de la Adecco Oro. Ambos calificaron como “excelente” lo que el equipo lleva de curso, ya que nunca antes se habían conseguido los registros de 2014.
“La primera vuelta que hemos hecho es de sobresaliente como mínimo, por no decir de matrícula de honor en el caso de no haber dejado escapar algún que otro partido que nos hubiera permitido ser líderes en solitario en la clasificación. Teníamos unas expectativas de trabajo, lucha y sacrificio, que lo hemos conseguido, pero aparte, sumar diez victorias a estas alturas era algo que nadie podía pensar a priori”, se sinceró Lamúa.
“Somos un grupo ambicioso que no da nada por perdido. Vamos a trabajar por llevar el nombre del club y de Pamplona a lo más alto posible”, añadió el técnico con vistas al futuro.
Unos resultados que han llevado a Planasa a lo más alto de la tabla y más cerca de la afición navarra, ya que el equipo ha vuelto a enganchar a la hinchada: “En el aspecto social hemos recuperado al aficionado, que el año pasado terminó desencantado. Ha habido un crecimiento del 17% en el número de abonados y eso es en parte por el rendimiento del equipo. Hay pelea e ilusión, pero también hay calidad. Tenemos un muy buen equipo y esperemos que la justicia nos lleve al final a donde nos merecemos”, indicó Javier Sobrino.
A pesar de estos registros, tanto el máximo mandatario del club como el entrenador mantienen los pies en la tierra preguntados por un posible acceso al play off de ascenso a la ACB. Ambos tienen claro el principal objetivo de Planasa: mantener la categoría.
“A pesar de los resultados, nuestro objetivo no cambia. La primera meta que nos marcamos era tratar de ganar los partidos que supusieran la salvación. Después de las diez victorias parece que posiblemente matemáticamente estaríamos salvados, pero el equipo tiene que seguir trabajando de la misma manera e ir partido a partido sin pensar en más adelante”, comentó el presidente, quien dijo que “tenemos mucha ilusión en el futuro de este equipo”.
El Navarra afronta mañana (12.00 horas) en Anaitasuna el primer partido de la segunda vuelta de esta temporada frente a un recién ascendido, al Palma Air Europa, con la importante baja de Eduardo Hernández-Sonseca. El pívot madrileño se despidió de sus compañeros y de la afición en el encuentro ante el Ourense, dejando detalles de gran calidad y demostrando una vez más porqué ha estado en el quinteto ideal en prácticamente todas las jornadas.
Sin Sonseca, Lamúa tendrá que hacer variantes en el equipo, pero el entrenador ya tuvo que mover ficha después de que el capitán Iñaki Narros se lesionara. Sin embargo, el técnico aragonés ha sabido reorganizar a un histórico equipo, que cuenta ya con el recambio del jugador madrileño, el sueco Andreas Schreiber.
“La baja de Iñaki hace muchos partidos que existe y el equipo no se ha resentido porque pudimos reforzarnos con Jorge. Ahora habrá que ver cómo reacciona el equipo ante la ausencia de Edu. Hemos traído a un jugador que nos va a ayudar en muchos aspectos del juego, pero el equipo seguirá peleando y no tiene porqué notarse la ausencia de Edu”, apuntó Lamúa.
“El equipo no puede bajar el nivel solo por un jugador. Está claro que era el mejor de la liga, es como si ahora mismo en el Barça se va Messi. Seguramente no se notaría, pero es el elemento diferenciador del equipo. Los partidos los ganamos todos, pero en un momento concreto del juego, esa figura es la que te ayuda a estar metido en el choque. Pero estoy seguro de que en el rendimiento y en la manera de juego no se va a notar”, añadió.
Asimismo, Sergio Lamúa quiso hacer un balance personal cuando se cumple un año desde que relevara a Ángel Jareño en el banquillo. “Hay dos etapas muy diferentes. La primera, en la cual no estoy satisfecho con los resultados que se consiguieron, ya que la dinámica que teníamos no era buena. El equipo trabajaba, pero no lográbamos lo que queríamos. Y una segunda parte que para mí está siendo brillante. Estoy muy contento porque a nivel de resultados estoy satisfecho y a nivel de trabajo igual de contento e incluso más, porque el grupo es más joven y transmite más en el día a día. El club volvió a confiar en mí y ahora estoy feliz”.
Por último, y en cuanto a la situación económica del club, Sobrino señaló que “con muy poco estamos haciendo mucho. Tenemos uno de los presupuestos más bajos de la categoría y estamos sacándole mucho provecho, lo que está suponiendo un gran esfuerzo para todos. La situación es complicada porque aún no tenemos un patrocinio cerrado para la próxima temporada, pero estamos mejor que el año pasado”.