madrid - El piloto español Fernando Alonso reconoció que su presencia en el Gran Premio de China, tercera cita del Mundial de Fórmula 1, no es todavía segura “hasta que no tenga el visto bueno de los médicos” de la FIA por su accidente en Australia que ya le impidió correr en Baréin, donde vio que el monoplaza mostró una fortaleza que pasará una buena prueba en el circuito de Shanghai.

“Fue decepcionante que me dijesen que no podía correr en Baréin, pero respeté plenamente la decisión del equipo médico de la FIA. Mientras que espero regresar al coche el viernes, hasta que no obtenga el visto bueno de los doctores para correr no puedo asumir nada, salvo continuar preparando el fin de semana de forma normal”, señaló Alonso en declaraciones facilitadas este martes por su equipo.

Para el asturiano, Stoffel Vandoorne, su sustituto en Sakhir, “hizo un gran trabajo”, y aunque Jenson Button sufrió ciertos problemas “con la fiabilidad”, consideró “positivo ver que ambos coches rodaron bastante fuerte durante el fin de semana”.

Además, le pareció “interesante” poder ver desde “una perspectiva diferente” un fin de semana del Mundial, lo que le “ayudó a comprender” todo lo que lleva poner a los monoplazas en pista y “aprender mucho sobre los diferentes procesos”.

Su deseo es poder correr ahora un Gran Premio de China que “es siempre un poco desconocido”. “El tiempo cambia con frecuencia ya que es primavera en Shanghai y las temperaturas cambian frecuentemente, lo que influye en la configuración del coche y en el equilibrio durante el fin de semana”, advirtió.

“La temperatura del circuito será mucho más fría que la de Baréin, lo que quiere decir que mantener calientes los neumáticos es más complicado, así que necesitaremos centrarnos este fin de semana en optimizar nuestra configuración para estas variables condiciones”, añadió al respecto. - E.P.