El gen de la masculinidad
El COI ha anunciado que solo las personas sin el gen SRY podrán competir en las pruebas olímpicas femeninas. Asegura que la presencia de ese gen en una mujer determina su masculinidad en alguna etapa de su desarrollo físico y, por tanto, clara ventaja en velocidad, fuerza y resistencia. Y dicho esto, y como era de esperar, se ha liado. En primer lugar por el vocabulario elegido: decir que solo podrán competir “mujeres biológicas” ha llevado a las mujeres trans e intersexuales a preguntarse si son Robocops. Y en cuanto al fondo del asunto, un país puntero en medicina del deporte como es Francia ha dicho que esta decisión supone un retroceso porque no está bien fundamentada de manera científica y es reduccionista, aparte de estigmatizar a esas deportistas. Obviamente, todo el mundo quiere evitar que una tiarrona de pelo en pecho le quite las medallas a las mujeres, pero hay casos tan límites que la discusión va a estar lejos de zanjarse.
