La británica Georgia Taylor-Brown se ha proclamado ganadora de la prueba internacional Spain T100 Triathlon Pamplona-Navarra con un tiempo de 3 horas 38 minutos y 3 segundos.
La plata ha recaído para la suiza Julie Derron al finalizar el triatlón en 3 horas 39 minutos y 23 segundos, seguida de la estadounidense Taylor Spivey, con 3 horas 41 minutos y 29 segundos.
La ganadora ha dominado con solvencia el tramo final, marcando una ventaja clara frente a sus perseguidoras más inmediatas que apenas han supuesto una amenaza durante el recorrido en Pamplona.
"Todavía estoy sin aliento y con mucho calor, pero la segunda sensación que tengo es de felicidad. Estoy orgullosa porque puedo volver a ganar carreras, así que significa mucho para mí", ha compartido la británica.
Como ha revelado, el plan ha consistido en mantenerse a flote en la natación y en la bici, y luego en la carrera a pie se ha relajado porque "me sentía muy bien, así que pensé: 'Voy a aprovecharlo'".
De hecho, cuando ha alcanzado a Derron en la primera cuesta, al final de la última vuelta, ha apostado por "adelantarla y tratar de abrir una brecha, porque iba mucho más rápido que ella", lo que ha permitido disponer de algo de margen para al final, que ha terminado por cimentar su victoria ya que "el último tramo lo estaba pasando realmente mal".
Única representante española
Por su parte, Sara Pérez, la única representante española en esta prueba, ha obtenido el puesto número 15 de 18, con un tiempo total de 3 horas 53 minutos y 44 segundos, a pesar de haber obtenido el mejor tiempo en la etapa de nado de todas las competidoras.
Nada más terminar la prueba, la triatleta, todavía con el cansancio muy presente, ha atendido a los medios sentada en una silla, lo que ha puesto de manifiesto la dureza del T100.
"Hoy el cuerpo no me ha acompañado como me hubiese gustado, pero correr en España es una pasada, la gente se vuelca con nosotros" ha asegurado.
Como ha compartido, durante el tramo en bici ha intentado mantenerse en un grupo, pero el grupo que encabezaba ha empezado a abrir hueco y a escaparse. No obstante, el momento más duro ha llegado a falta de 20 kilómetros, cuando ha empezado a sentir calambres.
"A partir de ahí se ha hecho cuesta arriba, nunca mejor dicho, y la carrera a pie es de lo más duro que he podido hacer", ha asegurado.
También ha reconocido que el calor ha podido hacer mella y que "un poquito más de agua hubiese estado bien", aunque el recorrido, marcado por cuestas, bajadas y los adoquines, ha sido otro de los puntos claves.
"El circuito es muy rompe piernas, desgasta mucho a nivel físico a lo que se suma el calor y el sol. En mi caso y creo que muchas de nosotras hemos bajado deshidratadas", ha valorado Pérez.
Aunque no ha quedado satisfecha con el puesto, ya que se veía con capacidad para pelear el top 10 se ha mostrado orgullosa por haber conseguido finalizar porque "en la primera vuelta veía muy lejos la meta".