Pese a que la competencia de temas nacionales e internacionales ha sido y es importante en los últimos tiempos, será difícil que alguien no se haya enterado de que desde el 1 de enero de 2026 ha entrado en vigor la obligatoriedad en España (es el primer país europeo en adoptarlo) de llevar una baliza V16 conectada en nuestro coche como el único dispositivo válido para señalizar que se encuentra parado en la carretera por avería o accidente.

Polémicas y bulos aparte sobre su precio, su visibilidad, su utilidad o la privacidad de los datos que se comparten, la realidad es que su puesta en marcha se aprobó hace cinco años y por ahora no se está multando a quien no la ha comprado todavía, sólo informando, aunque no tardará en terminar este periodo de gracia.

¿Qué hay que usar en otro país?

Pero siguen surgiendo dudas en torno a su utilización, y una de ellas se refiere a su uso en el extranjero. Conforme vayan alargando los días y mejorando las previsiones meteorológicas seguro que habrá muchas personas que se planteen hacer una excursión o un viaje con su coche, por ejemplo, por Francia, ya sea para visitar París o Burdeos, desconectar en las Landas, descubrir alguna cima pirenaica o recorrer los pueblos o playas de Iparralde. Allí el dispositivo obligatorio sigue siendo el triángulo. Entonces, si tenemos una avería o sufrimos un accidente en carreteras del país vecino, ¿podemos usar nuestra baliza V16 o debemos conservar y llevar los triángulos?

Un triángulo señala la presencia de un coche averiado. Freepik

Aunque se ha dicho y publicado mucho, y lo que se ha podido leer es contradictorio, la realidad es que en Francia podemos utilizar legalmente nuestra baliza V16 conectada. Eso sí, solamente nos servirá como dispositivo de señalización gracias a su luz, porque en el país vecino su conectividad (manda la ubicación a través de una tarjeta SIM y un GPS) no funciona: ni avisará a la Dirección General de Tráfico (DGT) ni servirá para alertar al resto de conductores de nuestra presencia a través de los paneles informativos o de los sistemas de navegación.

La Convención de Viena

¿Cuál es la razón de que podamos usar la baliza en el extranjero? Pues que la Convención sobre la Circulación Vial de Viena de 1968 establece que los vehículos en circulación internacional deben cumplir las disposiciones del país en el que estén matriculados. Esto significa que cualquier vehículo matriculado en España que circule por otro país firmante de ese Convenio (es decir, casi todos los europeos y muchos de América, Asia y África) estará cumpliendo la normativa si utiliza la baliza V16, que es el único dispositivo válido en nuestro país. Por lo tanto, no es necesario llevar los triángulos, aunque en el país por el que estamos circulando momentáneamente sean los que deben usar sus conductores.

Eso sí, aunque no sean obligatorios para nosotros tampoco está de más meterlos en el coche, porque en caso de necesidad nos aportarán mayor visibilidad y podrán evitar malentendidos con otros conductores o incluso sanciones (recurribles, porque serían injustas) por parte de agentes de tráfico que no conozcan la legislación de otros países. De hecho, en España también pueden usarse como complemento a la baliza V16. En cambio, en países como Francia o Portugal se da el caso contrario: se permite el empleo de una baliza como elemento adicional siempre que se utilicen los triángulos.

¿Y los extranjeros en España?

Basándose en la Convención de Viena, los vehículos matriculados en otros países que circulen por España en situación de circulación internacional se considerará que cumplen la normativa si portan los triángulos de preseñalización o cualquier otro dispositivo similar implementado en el país de origen.