La enseñanza en euskera busca hacerse fuerte en Lezkairu. Desde que el colegio público Paderborn, conocido por su programa de aprendizaje en alemán (PAAL), abrió sus puertas en este barrio pamplonés en el curso 2023-24, la escuela incorporó a su oferta educativa el modelo D. Sin embargo, la “falta de información” hizo que en ese primer curso solo se registraran dos inscripciones

“Había mucha incertidumbre y la mayoría de las familias interesadas en elegir la enseñanza en euskera para sus hijos e hijas decidió matricularles en Hegoalde o Irulegui”, recuerdan Unai García y Marta Garde, vecinos de Lezkairu e integrantes del grupo de personas que se ha movilizado para impulsar la matrícula del modelo D en el CP Paderborn-Lezkairu. Ambos forman parte de las diez familias que en 2024-25 decidieron lanzarse a la piscina e inscribir a sus hijos e hijas en esa opción educativa.

Tuvimos dudas porque no sabíamos si íbamos a tener comedor en euskera o clase de psicomotricidad en euskera. Pero hablamos entre nosotros y como vimos que al menos iban a entrar siete críos, decidimos matricularles. Al final llegamos a 10”, recuerda García, que reconoce que “es una ratio buenísima. Estamos encantados. Es como una escuela rural, pero en la ciudad”.

Estas familias pensaban que habían hecho lo más difícil: poner los cimientos del modelo D en Lezkairu. Sin embargo, en febrero de 2025 llegó la sorpresa: solo hubo cuatro inscripciones y dos finalmente se echaron a atrás. “Pensábamos que lo difícil era empezar y nos relajamos. Estábamos tan contentos con el colegio que dimos por hecho que las familias iban a elegirlo. Y no fue así”, reconoce García, que añade que “este curso están en la misma clase 10 niños y niñas en 2º de Infantil (4 años) y 2 en 1º de Infantil (3 años)”. 

“Este curso están 12 en clase de dos niveles. Es una ratio buenísima. Es como una escuela rural en la ciudad”

Unai García - Padre de un alumno de 2º de Infantil

Este escaso interés por la escuela llevó a las familias pioneras del modelo D en Lezkairu a movilizarse desde el pasado septiembre. “Creamos un grupo de whatsapp y hemos puesto carteles con códigos QR para que la gente del barrio tenga información...”, explica Garde. Y parece que el esfuerzo ha dado sus frutos. “Siete familias han confirmado que van a elegir el Paderborn y otras cinco están en duda. Eso de las familias a las que hemos llegado, claro, puede ser que haya más y no sepamos”, añade García.

Ratio pequeña, cercanía y diversidad

Estas familias están muy satisfechas con la decisión que tomaron, de ahí que animen a aquellas que tienen dudas a elegir el CP Paderborn-Lezkairu. “En la jornada de puertas abiertas trasladé a los asistentes las tres ventajas que creo que tiene este colegio. La primera es la ratio. No es lo mismo dirigir la atención en una clase de 10 o 12 alumnos que en una de 23. Es una auténtica gozada. En segundo lugar diría la cercanía. Si hay algo que no se puede comprar es el tiempo. Si multiplicas el tiempo que dedicas a llevar y recoger a tu hijo por todos los días lectivos y los años de colegio sale mucho tiempo. Y por último, la diversidad. No solo lingüística. En este colegio hay alumnado muy diverso y para mí eso es una ventaja”, resume García, padre de un alumno de 2º de Infantil y de otra niña que empezará en el colegio en 2027-28.

“Queremos que las familias del barrio sepan que tienen la opción de elegir el modelo D público al lado de casa”

Marta Garde - Madre de una alumna de 2º de Infantil

Estas familias sienten el respaldo de la dirección del centro y de la asociación de padres y madres. “Cuando empezó la línea del modelo D en Paderborn-Lezkairu había incertidumbre, pero una vez que salió llegaron los recursos. Tenemos una educadora euskaldun para el comedor, clase de psicomotricidad en euskera y en el patio salen con el resto del alumnado. Nos dejan celebrar festividades relacionadas con la cultura vasca como Olentzero o Santa Águeda”, asegura este padre.

El alumnado que opta por el modelo D en el colegio público Paderborn-Lezkairu cursa una enseñanza en euskera, como en el resto de centros de modelo D, y aprende castellano e inglés. El alemán se imparte de forma optativa como segunda lengua extranjera en los últimos cursos de Primaria. “Ellos normalizan que hay más idiomas. Creo que esa diversidad es muy enriquecedora”, remarca Marta Garde.

Consolidar el modelo D en Lezkairu

Con los datos que manejan, estas familias confían en que la inscripción en el modelo D en el colegio público de Lezkairu recupere los números del curso 2024-25 y siga con una tendencia ascendente. “Es un barrio joven, por problemas de natalidad no será”, asegura esta vecina del barrio pamplonés. 

En los dos próximos cursos está prevista la entrada de varios hermanos y hermanas de la primera promoción. “Siempre es más fácil atraer a nuevas familias si partimos de 3 o 4 inscripciones que hacerlo de cero”, reconoce García.

“Nos toca trabajar para que la matrícula en el modelo D del colegio público Paderborn coja inercia y siga creciendo. Que las familias que lleguen al barrio sepan que existe la opción de elegir enseñanza pública en euskera en Lezkairu, conocer sus ventajas y decidir con toda la información”, concluye.