JERUSALÉN. La situación en la cordillera central que cruza Israel y Cisjordania de norte a sur es de completo aislamiento y decenas de pueblos y ciudades llevan más de 36 horas completamente aisladas.

La dirección israelí de Emergencias informó hoy de que más de 25 carreteras siguen cortadas por la nieve acumulada, que en los puntos más altos supera los 70 centímetros.

Entre ellas están la autopista número 1, que conecta Tel Aviv con Jerusalén, y la 443, donde desde el jueves hay además numerosos vehículos abandonados que obstruyen el tráfico.

Los servicios de emergencia y del Ejército rescataron de ambas carreteras más de 1.500 personas que se vieron atrapadas por el temporal el jueves y el viernes.

Ayer, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y el Ejército israelí crearon un centro conjunto de mando para prestar asistencia a la población palestina y a los colonos.

Los cortes de electricidad son también continuos en ambos territorios.

En Israel, unas 40.000 familias se ven sin suministro desde ayer, sobre todo en lugares donde el temporal está siendo más duro y el fuerte viento ha tumbado postes de comunicaciones y electricidad.

En Cisjordania las interrupciones afectan intermitentemente al 60 por ciento de todo el territorio palestino, informó la agencia Maan.

En Tel Aviv, aunque sin nieve, la policía cortó anoche durante una hora la principal autopista de la ciudad debido a un crecida del río Ayalón.

La situación de emergencia ha alentado la inusual decisión del Gobierno israelí de permitir que el servicio de trenes funcione en la jornada de "shabat", día de descanso en el judaísmo, para evacuar a las familias que quedaron atrapadas en Jerusalén.

Dos trenes saldrán hoy con destino a la ciudad de Haifa, en una línea especial con paradas en todas las localidades.

Por otro lado, en la pauperizada Gaza continúa la situación de emergencia por el efecto del frío y de las riadas, que han anegado vasta zonas sobre todo en los campos de refugiados.

El vendaval ha causado medio centenar de heridos, mientras miles de personas han tenido que abandonar sus hogares en busca de refugio en colegios y centros de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).

Los meteorólogos aseguran que después de las últimas 48 horas, particularmente duras, el temporal comenzará a amainar esta noche, aunque seguirá la ola de frío hasta por lo menos el lunes.

MÁS DE 100 HOSPITALIZADOS EN GAZA Más de cien personas han sido hospitalizadas en Gaza a causa del temporaLl, que ha dejado a más de 500 familias sin hogar, indicaron hoy fuentes oficiales de la Franja palestina.

El Ministerio de Sanidad del Gobierno del islamista Hamás informó de que hay más de un centenar de hospitalizados, la mayoría por el frío severo provocado por el temporal o por inhalación de humo de las hogueras que encendieron para calentarse. Seis de ellos se encuentran en estado grave.

En un comunicado, el Ministerio negó las informaciones que apuntaban a que una niña de 3 años de la ciudad de Rafah, en el sur de la Franja, había muerto como consecuencia del temporal y precisó que no se había producido ninguna víctima mortal.

Las zonas densamente pobladas de la Franja, como campos de refugiados, barrios viejos y ciudades están anegadas por las fuertes lluvias de los últimos días y se calcula que unas 3.000 personas han tenido que refugiarse en colegios y centros de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).

"La situación es desastrosa. Si continúa lloviendo en los próximos días creo que la Franja de Gaza se enfrenta a una severa situación humanitaria", declaró el portavoz del servicio de Emergencias en la Franja, Ashraf al-Qedra.

Además de las duras condiciones meteorológicas que azotan el territorio, el enclave costero viene sufriendo en los últimos meses una dura escasez de energía debido al cierre de la principal planta eléctrica de Gaza por falta de combustible el pasado 1 de noviembre.

El Ejecutivo de Hamás ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que provea asistencia a sus alrededor de 1,8 millones de habitantes, que sufren un bloqueo por parte de Israel desde que el grupo islamista se hiciera con el control del territorio en 2007.

Ayer, en respuesta a un llamamiento internacional y de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Israel entregó al Gobierno de Hamás grandes cantidades de gas para calefacción y combustible, así como cuatro bombas de agua para paliar el efecto de las inundaciones.

En un comunicado de prensa remitido a los medios, el Ejecutivo del presidente Mahmud Abás, que gobierna en Cisjordania, dijo que en coordinación con Catar destinó de manera urgente 10 millones de dólares en combustible para Gaza y que el domingo comprará a Israel el diesel necesario para operar la única planta eléctrica de la Franja.

La ANP se abstenía en los últimos meses de pagar la factura del combustible a Israel porque Hamás se negaba a devolverle el dinero.

Por otro lado, equipos de rescate civil han tenido que emplear pequeñas embarcaciones de pesca para socorrer a mujeres y niños atrapados en sus hogares a causa de las fuertes lluvias, que han generado torrentes de gran fuerza y con devastadoras consecuencias para las casas más precarias de los campos de refugiados.

Ihab al-Ghussein, portavoz del Gobierno de Hamás, manifestó en un comunicado que el primer ministro de Gaza, Ismail Haniye, acompañado por equipos de rescate civil se encuentran en las calles ayudando a la población.