Un hombre y un niño murieron aplastados este viernes en Moscú tras el desprendimiento de unas placas de nieve debido a una drástica subida de temperaturas, informaron medios locales.
Los termómetros en la capital rusa marcaron hoy casi 2 grados sobre cero, una temperatura que se registra después de la ola de frío y nieve que dejó grandes montículos de nieve en toda la ciudad y sus alrededores.
Hasta 62 centímetros de grosor
La capa de nieve llegó a alcanzar en enero los 62 centímetros en algunos puntos de Moscú, aunque en febrero las precipitaciones ya no han sido tan intensas y el manto de nieve comenzó a perder lentamente su grosor.
A la vez, los meteorólogos advierten de que en los próximos días el clima en Moscú será inestable y después de la actual subida de temperaturas, los termómetros volverán a marcar unos 15 grados bajo cero.