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Israel planea demoler “todas las casas” de las aldeas al sur de Líbano, “como en Gaza”

Mueren tres cascos azules en el territorio libanés mientras se amplía el control militar

Israel planea demoler “todas las casas” de las aldeas al sur de Líbano, “como en Gaza”Efe

Mientras las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) consolidan su presencia terrestre en el Líbanoy anuncian su intención de mantener el control militar de una franja que equivale al 8% del territorio libanés, la comunidad internacional observa con alarma un nuevo y trágico balance: la muerte de tres cascos azules de la misión de paz de la ONU en menos de 24 horas.

La jornada ha estado marcada por la confirmación oficial del fallecimiento de tres militares indonesios integrados en la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL). El primer incidente mortal ocurrió el pasado domingo, cuando un proyectil explotó cerca de una posición de la misión en Aadchit al Qusayr. Apenas un día después un convoy que circulaba por las inmediaciones de Bani Hayyan —en un sector bajo mando español— sufrió una deflagración que segó la vida de otros dos soldados.

La ministra de Defensa de España, Margarita Robles, fue una de las primeras autoridades en alertar sobre el ataque en Bani Hayyan, confirmando que la acción afectó directamente a la seguridad de la misión. Por su parte, el Gobierno de Indonesia corroboró que las tres víctimas eran procedentes del país asiático y que el ataque dejó, además, varios heridos, uno de ellos de gravedad.

Ahora, la autoría de estos ataques se ha convertido en el centro de una agria disputa diplomática. Mientras el secretario general de la ONU, António Guterres, se refirió a las explosiones como de "origen desconocido", el representante de Israel ante la ONU, Danny Danon, acusa directamente a Hizbulá. "artefactos explosivos de Hizbulá", ha declarado Danon frente al Consejo de Seguridad, alegando que el grupo chií utiliza las posiciones de la ONU como escudos. Por el contrario, las FDI emitieron un comunicado en Telegram asegurando que están investigando si las muertes fueron consecuencia de su propia actividad o de la de Hizbulá, subrayando que el Ejército hebreo "no opera contra la FINUL".

"Zona de seguridad" hasta el Litani

En el plano estratégico, el Gobierno israelí ha desvelado hoy sus planes definitivos para el sur del Líbano. El ministro de Defensa, Israel Katz, anunció que Israel mantendrá el control de seguridad de toda el área comprendida entre la frontera y el río Litani. Esta medida busca establecer una "línea defensiva contra misiles antitanque" y erradicar la influencia iraní en la región.

Katz fue contundente al describir el futuro de las aldeas fronterizas: "todas las viviendas en las aldeas cercanas a la frontera serán demolidas", afirmó, comparando el modus operandi con las tácticas empleadas en Rafah y Beit Hanún, en la Franja de Gaza. Según el ministro, los cientos de miles de desplazados libaneses no podrán regresar a sus hogares hasta que se garantice la seguridad absoluta del norte de Israel. "Estamos decididos a cambiar definitivamente la situación en el Líbano con una presencia de seguridad", añadió, asimilando la estrategia a la aplicada en Siria y Gaza.

La ofensiva, que se intensificó tras la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, el pasado 28 de febrero, deja ya, según el Ministerio de Salud libanés, un número de muertos que asciende a 1.268 personas, entre las que se encuentran al menos 125 niños.

El Ejército de Israel afirma haber "eliminado" a más de 850 miembros de Hizbulá, incluyendo a 230 efectivos de la Fuerza Radwan. Sin embargo, los ataques también han alcanzado objetivos civiles y humanitarios. En los últimos días, Israel ha bombardeado de forma deliberada ambulancias y centros médicos en tres ocasiones, matando a 52 personas. Asimismo, se ha confirmado la muerte de tres periodistas: Ali Shaib, Fatima Fatuni y Mohamed Fatuni; sobre los cuales Israel asegura, sin aportar pruebas verificables, que el primero pertenecía a Hizbulá.

En el bando israelí, las bajas ascienden a diez soldados muertos en la operación terrestre y dos civiles fallecidos en el norte del país por el impacto de parte de las 5.000 municiones —entre drones, misiles y cohetes— disparadas por Hizbulá desde el pasado 2 de marzo.

Despliegue militar

Actualmente, cinco divisiones del Ejército israelí operan en territorio libanés. Las divisiones 162 y 146 cubren el flanco occidental, mientras que la 91 y la 36 lideran la ofensiva en la parte oriental. La división 210 se sitúa en el estratégico Monte Dov y una sexta, la 98, se prepara para desplegarse próximamente como parte de la expansión de la "zona de seguridad" ordenada por el primer ministro Benjamín Netanyahu.

Ante esta situación, la UE ha calificado de "totalmente inaceptables" los ataques contra la FINUL. Anouar El Anouni, portavoz comunitario de Exteriores, exigió una "investigación exhaustiva" y recordó que estos actos constituyen una "grave violación del derecho internacional". El propio Guterres advirtió que estos ataques contra las fuerzas de paz podrían constituir crímenes de guerra por los que se deberán "rendir cuentas".

El conflicto, que comenzó a escalar de forma imparable el 2 de marzo, mantiene a la región en vilo mientras la diplomacia internacional choca con la determinación militar de Israel de rediseñar el mapa de seguridad del sur del Líbano.