Washington y Teherán parecen estar en el punto más cercano al entendimiento desde que comenzaran las hostilidades el pasado 28 de febrero. El plan diplomático, basado en un memorando de una sola página, propone un cese de la guerra y la apertura de un periodo de negociación de 30 días para abordar los conflictos nucleares y la seguridad en el estrecho de Ormuz.

La diplomacia internacional vive horas decisivas ante la posibilidad de un acuerdo inminente que ponga fin a la crisis en el Golfo Pérsico. Irán y EE.UU. se han acercado a la firma de un breve memorando de entendimiento y ahora toda la atención se centra en la respuesta de Teherán. Según fuentes regionales familiarizadas con las negociaciones citadas por la cadena CNN, el Gobierno iraní podría entregar su contestación a los mediadores antes de que finalice la semana.

A pesar del optimismo, las fuentes mantienen la cautela y recuerdan que, en ocasiones anteriores, las conversaciones se truncaron en el último momento. Sin embargo, la Casa Blanca recibió el pasado martes "comentarios positivos" a través de mediadores paquistaníes, lo que indica que el régimen iraní está avanzando hacia un compromiso firme. Este nuevo impulso diplomático parece estar motivado por una estrategia del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha optado por simplificar los temas de las negociaciones de paz para facilitar que los sectores moderados del régimen iraní regresen a la mesa de diálogo. El objetivo es sellar un fin inmediato del conflicto y posponer los asuntos más espinosos para fases posteriores.

30 días para negociar

El documento que se baraja internamente consta de una sola página y contiene disposiciones fundamentales para detener los enfrentamientos. Según los detalles filtrados, el texto declararía formalmente el fin de la guerra y daría inicio a un periodo de negociación de 30 días. En ese plazo, ambas partes deberían resolver puntos críticos como las cuestiones nucleares, la descongelación de activos iraníes y la seguridad futura en el estratégico estrecho de Ormuz. Trump alabó este miércoles la labor diplomática, asegurando haber mantenido "muy buenas conversaciones" con Irán en las últimas 24 horas y afirmando que es "posible alcanzar un acuerdo pronto".

Por su parte, el Gobierno de Pakistán se ha ofrecido formalmente como sede para la firma del pacto. El portavoz del Ministerio de Exteriores paquistaní, Tahir Andrabi, declaró en rueda de prensa que Islamabad tiene grandes esperanzas en que el acuerdo se concrete de forma inmediata. "Si se llega a un acuerdo en Pakistán, sería un honor para nosotros", afirmó Andrabi, subrayando que su país daría la bienvenida al arreglo independientemente del lugar donde se formalizara.

Este acercamiento se produce después de que Trump decidiera suspender el operativo militar Proyecto Libertad, diseñado para escoltar buques en el estrecho de Ormuz. Según informes de la cadena NBC, esta suspensión respondió a la negativa de Arabia Saudí a permitir el uso de sus bases y espacio aéreo, tras el enfado de Riad por la falta de coordinación en el inicio de las maniobras. Trump justificó el freno al despliegue militar alegando una petición expresa de Pakistán para facilitar la propuesta de paz enviada por Teherán.

20.000 tripulantes atrapados

Mientras la diplomacia avanza, las consecuencias humanas y económicas de la crisis son críticas. El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, denunció desde Ciudad de Panamá que unos 1.500 buques y 20.000 tripulantes están atrapados en el Golfo Pérsico. "Son personas inocentes que realizan su trabajo de forma diaria para el beneficio del resto de los países del mundo y se ven atrapados por situaciones geopolíticas externas", lamentó Domínguez, recordando que el sector marítimo provee más del 80% de los productos consumidos globalmente.

A pesar de que ambas partes mantienen un alto el fuego indefinido en el Golfo para permitir la mediación, la tensión no ha desaparecido en otros frentes. Al cumplirse tres semanas del alto el fuego en Líbano, la región continúa sumida en la violencia con ataques diarios por parte de Israel y sin avances aparentes en el inicio de negociaciones. Por ahora, Washington espera que la respuesta iraní llegue en las próximas 48 horas para consolidar el marco de negociación nuclear.