La ermita de Mendía en Arróniz se abrirá al culto después de un año
ningún vecino ha querido cuidarla así que lo hará una familia zaragozana
arróniz. Los vecinos de Arróniz podrán visitar, a partir del día 8 de septiembre y después de un año desde el cierre del santuario, a su patrona, la Virgen de Mendía, en su ermita ya que una familia de ermitaños de Zaragoza se ha prestado voluntaria para vivir en la localidad y encargase de los cuidados de la virgen, de abrir y cerrar la ermita y de adecentar los aledaños. La tarea la realizarán por devoción y fe ya que no recibirán remuneración económica, simplemente, se pondrá a su disposición la casa contigua a la ermita, que los mismos vecinos se han encargado de arreglar para ellos estos días.
En la procesión de fiestas del día 8 de septiembre de 2009, como es tradición, los vecinos de Arróniz subieron a la virgen a la ermita de Mendía pero, a falta de gente para encargase de abrirla al público, decidieron bajar a la virgen y dejarla, permanentemente, en la iglesia local de San Salvador, donde aún permanece. Y es que los vecinos no confiaban en dejar el santuario abierto "por miedo a robos y gamberradas". Desde entonces, los miembros del Consejo Parroquial y el párroco de Arróniz han estado buscando a gente, principalmente de Arróniz, que quisiera prestarse a mantener abierta al culto la ermita de la patrona. Porque como relata el presidente del Consejo Parroquial, José Manuel Barasoain, desde hace más de 60 años "siempre ha habido ermitaños del pueblo, que eran toda una institución entre los vecinos". "Incluso en el siglo XIX los frailes vivían en el santuario para cuidar a la virgen en exclusiva", contó Barasoain.
Así, a falta de voluntarios, el párroco de la localidad escribió al arzobispo Francisco Pérez para comunicarle la necesidad de buscar ermitaños para ocuparse de la ermita de la localidad. Y, a su vez y por casualidad, el arzobispo recibió la noticia por medio de otro sacerdote de que una familia de Zaragiza estaba interesada en cuidar de alguna ermita o un santuario en Navarra. "Los interesados han venido a conocer la ermita, la vivienda y a los vecinos y se mostraron encantados porque dijeron que es justo lo que buscaban ya que quieren cuidar a la virgen porque les gusta", explicó Barasoian.
trabajo vecinal Tras el primer contacto, la buena intención y las ganas de esta familia zaragozana de cinco miembros, un matrimonio con tres hijos, dos de ellos adoptados y de origen indio, les ha parecido la mejor. "Son las personas adecuadas para encargarse de la ermita", comentó el párroco de Arróniz. Por ello, la semana que viene está previsto que se instalen en su nueva vivienda, junto a la ermita, una casa que los vecinos se han encargado de adecentar y que se ha arreglado gracias a donativos de los vecinos y a las ayudas mediante el programa de la CAN Tu eliges, tú decides, todo ello promovido por el consejo parroquial. "La casa estaba muy deteriorada por lo que los vecinos han subido varios días para limpiarla y adecentarla", comentó Barasoain. El objetivo es que esté todo listo para volver a dejar abierta la ermita desde el 8 de septiembre.
En palabras del presidente del Consejo Parroquial, la gente de Arróniz le tiene "mucha devoción a la virgen y ha sido una especie de milagro encontrar a esta familia porque habíamos tirado la toalla", dijo.