estella-lizarra. Geología, construcciones, toponimia y deporte son sólo algunos de los temas que trata el último, el tercero, tomo de la colección Conociendo el pasado amescoano. Una vez más, la nueva obra ha estado dirigida y coordinada por Balbino García de Albizu quien, por cierto, ya está trabajando en el cuarto volumen. La presentación comenzó con la muestra por parte de García de Albizu de dos objetos, un erizo de mar fósil y la medalla de oro de Ruiz de Larramendi, porque algunos textos del libro se refieren a ellos.
Para redactar esta obra, han colaborado varias personas que a través de sus artículos han aportado su conocimiento a este volumen que se presentó en sociedad en Eulate y San Martín. Por ejemplo, Javier Echeverría se encarga de abrir el libro con un texto sobre la Historia geológica de Améscoa; García de Albizu ha redactado Morir en Amescoano, Recordando a Luciano Lapuente, y Maite Ruiz de Larramendi, el trabajo y el coraje. En esta obra ha aportado también Jesús Díaz, que realiza un análisis descriptivo e iconográfico titulado San Martín de Améscoa, iglesia parroquial de San Martín de Tous. Para recoger en un texto la Toponimia menor de Eulate han colaborado, Mikel Belasko, Carmen Ruiz de Larramendi, Miguel García de Eulate, Arantza Gárate y García de Albizu. En este texto se han incorporado 200 topónimos documentados y que, aunque están fuera de uso, suponen un rico muestrario lingüístico de la zona durante los siglos XVII y XVIII. También comunitario es el texto Curiosidades amescoanas. En él se analiza, por ejemplo, el significado que antaño se le daba a Urbasa y Entzia; el juego a pelota sin frontis y cómo se construyó la pared de Limitaciones a través tanto de los documentos de la Junta Limitaciones como de los recuerdos de Luciano Elcarte. El diseño de la contraportada corre a cargo de Javier Sáenz García de Albizu.
Esta obra ya está a la venta en las librerías de Estella-Lizarra y en las de Pamplona, así como en los ayuntamientos del valle.