Aralar, Bildu y PNV denuncian la actitud del concejal de UPN de Bera
CONSIDERAN QUE JUAN LOSA DIFICULTA LA LABOR MUNICIPALPiden al edil regionalista que termine con "las faltas de respeto" y que "abandone la crispación"
BERA. Los grupos municipales de Aralar, Bildu y PNV de Bera han manifestado su preocupación y malestar ante la actitud del concejal de UPN, Juan Losa, en este Ayuntamiento, "por las faltas de respeto y el clima de crispación creado por el mismo, actitud que lejos de resultar facilitadora en la tarea municipal llega en ocasiones a obstaculizar la misma".
Para estos grupos que ostentan el resto de concejalías "resulta preocupante ver que su interés no es precisamente el bienestar de la comunidad". El Ayuntamiento ha recibido los últimos meses escritos del edil regionalista demandando un despacho propio, petición que también ha llevado a otros estamentos, que también interpelan al Consistorio. "Todo ello conlleva bastante trabajo administrativo, aumentando la carga que afecta al funcionamiento, dificultando la tarea municipal", señalan en su escrito, y añaden que "la relación de respeto que durante años se ha vivido en este Ayuntamiento por encima de las diferencias políticas se ha visto gravemente afectada, ya que provoca enfrentamientos encendidos, se aleja del tema en discusión, mezclándolo todo en un mismo monotema, interrumpe reiterativamente las intervenciones, lo que deriva en un sinsentido descomunal". Un ejemplo de este caso es el último pleno municipal, "donde no respeta ni la llamada de atención de la alcaldesa, ni cuando le quitó la palabra ni cuando le avisó con la expulsión, algo que no es la primera vez que ha sucedido". Antes de empezar con el orden del día, abandonó la reunión, amenazando la impugnación del Pleno. El motivo fue que no le parecía adecuado el tamaño del retrato del Rey, "que nos hemos visto obligados a colocar, contra la opinión de la mayoría de la Corporación. Dicha impugnación puede suponer que hemos trabajado en balde, que tengamos que repetir la reunión, además de un retraso en el desarrollo de los temas aprobados, pero ello no parece importarle". Según afirman estos grupos municipales, "su bandera es el cumplimiento de la legalidad, pero cuando le interesa mezcla las leyes en una coctelera e inventa sus propias conclusiones". Aceptan sin problemas las grandes diferencias ideológicas y reconocen la representatividad que le ha concedido la ciudadanía, "pero su actitud ha ido empeorando día a día, no es fácil definir el límite de lo correcto, pero consideramos que lo ha superado en repetidas ocasiones, con sus continuas amenazas y creando una tensión innecesaria", por lo que piden a UPN que desarrolle su trabajo "pero que abandone la crispación, y participe en los debates sosegadamente y respetando a los demás ediles".