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Germán Ganuza concluye en 108 horas el Tor des Geants

El de Murieta terminó en el puesto 63 la carrera de 330 kilómetros por Los Alpes

Germán Ganuza concluye en 108 horas el Tor des GeantsFoto: cedida

ESTELLA-LIZARRA. El ultrafondista de Murieta Germán Ganuza Beltrán (Txurregi Intersport) logró terminar en 107 horas y 59 minutos, en el puesto 63, el durísimo ultratrail de montaña el Tor des Geants, que dio comienzo en los Alpes italianos, en el Valle de Aosta, el 8 de septiembre. Esta exigente prueba tiene una longitud de 330 kilómetros, un desnivel positivo de 24.000 metros, el recorrido discurre casi siempre por altitudes de 3.000 metros, y por eso es, seguramente, la carrera más dura del mundo.

De los 757 participantes inscritos, apenas 385 lograron terminar, e incluso hubo un atleta chino que falleció tras precipitarse y golpearse en la cabeza. A pesar de la extraordinaria dureza de la prueba, Ganuza, que participaba por primera vez, ya está pensando en la próxima edición. "Se sufre mucho, y pierdes la noción del tiempo porque son cuatro días corriendo. Además, de repente nieva y de repente te asas de calor. Llegué a casa con las piernas hinchadas y los pies destrozados, llenos de ampollas, pero al final te quedas con lo bueno. Me encanta correr por el monte, y aquellos paisajes de Los Alpes eran increíbles; además, he hecho muchos amigos", dice Ganuza, de 45 años.

Él, junto a Nerea Martínez, fue el único navarro participante, y se animó después de haber probado ya varias carreras de 165 kilómetros y de haberse preparado a fondo. "Esto ya era el reto con mayúsculas y estoy encantado con haber podido terminar y en un buen puesto, para mí es un logro".

Los participantes tienen posibilidades de descansar por el camino, pero cada uno elige el tiempo que quiere dormir y, como esas horas computan para la clasificación final, la estrategia es clave. "Yo cada 10 ó 12 horas dormía una o dos; había gente que no paraba y luego veías auténticos cadáveres andantes por el camino". A pesar del sufrimiento, Ganuza ya sólo tiene buenos recuerdos de su aventura y de cómo el público les iba arropando.